Monday, 18 February 2013

"Black Mirror": La oveja negra de la TV


La serie británica que sorprendió a los telespectadores en 2011 por su ácida crítica al mundo moderno, estrena por fin su segunda temporada.
Hace dos años que Charlie Brooker hizo vibrar a la pequeña pantalla en Reino Unido con su Black Mirror, una serie de tres episodios con temática independiente y en la que se ponen de manifiesto los vicios de la sociedad contemporánea con la llegada de las nuevas tecnologías, que poco a poco nos van invadiendo cada vez más en nuestra vida cotidiana.
 Así, en el primer episodio de esta peculiar serie titulado El himno nacional se pone de manifiesto cómo las redes sociales son capaces de manipularlos hasta extremos insospechados. El capítulo comienza cuando el primer ministro británico recibe una llamada telefónica informándole de que una importante personalidad inglesa ha sido secuestrada y la única forma de que llegue con vida al final de ese día será si él mantiene relaciones sexuales en directo con un cerdo en televisión. Con este argumento, la historia va avanzando poco a poco hasta mostrarnos las ansias de morbo de una sociedad carente de valores morales, y cómo la era Twitter ha llegado a corrompernos como seres humanos.
 En el segundo capítulo, la crítica se centra sobre todo en los talent show, más concretamente en el programa The X factor, que gozan de gran éxito en todo el mundo, pero en Reino Unido de forma más acentuada. Se muestra, de este modo, cómo la televisión es capaz de manipularlos a su antojo como meros objetos de entretenimiento con la historia de una joven cantante cuyo sueño es ganar un concurso de talentos.
 En el capítulo final de la primera temporada de Black Mirror la acción se centra en un futuro no muy lejano en el que los seres humanos puedan implantarse unos chips que les permita controlar sus recuerdos a su antojo. Pero esto no supone que todo vayan a ser ventajas… En este capítulo resulta inevitable evocar la conocidísima aplicación del sistema Android Whatssapp, tan a la orden del día en nuestras vidas, y haciendo que miles de personas no puedan vivir sin ella, con unas relaciones sociales cada vez más impersonales por el uso de estos servicios.
 Hace unos días que se estrenó la segunda temporada de esta serie de éxito, con su corrosiva crítica del mundo contemporáneo. En el primer capítulo que ya se ha podido ver en Reino Unido, Charlie Brooker nos pone en la piel de una joven cuyo novio ha fallecido y decide investigar el rastro que este ha dejado por las redes sociales para crear una identidad con la que interactuar.
 Este primer episodio ya ha sido recibido con gran éxito por parte de crítica y público, y, aunque la fecha de estreno en España aún se desconoce, lo que si podemos confirmar, que además son buenas noticias para los seguidores de esta espectacular serie, es que el tercer capítulo de la primera temporada de Black Mirror será llevado a la gran pantalla de la mano de Robert Downey Jr.

Tuesday, 12 February 2013

El lado bueno de la comedia romántica

Cada año aparece una película que se convierte en toda una sorpresa de crítica y público. La pasada temporada le tocó el turno al último trabajo de Alexander Payne, Los descendientes. 
Esta vez, de la mano de dos de los actores del momento en Hollywood, Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, nos llega El lado bueno de las cosas.
La película, dirigida por David O. Russell, está basada en la novela homónima de gran éxito, escrita por Matthew Quick, en la que se relata la historia de un joven recién salido del psiquiátrico que aspira a reconciliarse con su esposa al tiempo que intenta volver a su vida normal y encajar el día a día de nuevo en su rutina. Para ello, contará con la ayuda de una inusual amiga, hermana de la mujer de su mejor amigo, que también está pasando por momentos difíciles tras el fallecimiento de su esposo.
Una premisa realmente sencilla y que en manos de cualquier otro autor hubiese sido una historia romántica más made in Hollywood. 
Pero en El lado bueno de las cosas la sorpresa viene cuando nos damos de bruces con uno de los guiones mejor escritos en el ámbito de la comedia del pasado año, que hace que una historia que podría estar plagada de lugares comunes se convierta en una comedia dramática con un ritmo endiablado así como algún que otro momento donde es imposible no soltar más de una carcajada.
Al terminar de verla, es cierto que no mantenemos esa sensación de haber visto algo insólito, nuevo o que realmente deje poso. El lado buen de las cosas se conforma con contar una agradable historia, haciéndolo pasar bien al espectador y dándole todo lo que necesita para disfrutar al máximo de la experiencia.
Quizás en realidad sí que sea otra americanada más, pero es una americanada que merece ser vista por el simple hecho de contarnos lo que ya sabemos de una forma diferente y original.
Pero sobre todo, y por encima de todas las cosas, esta es una película de visión obligatoria sólo por ver a sus dos actores dar una lección de interpretación a todos los de su generación.
Si alguien sigue pensando que Bradley Cooper es mal actor después de ver su papel como el bipolar más carismático y entrañable del cine reciente (inevitable compararle con Jack Nicholson en Mejor Imposible, guardando las distancias obviamente) entonces no ha sabido apreciar y disfrutar de lo que ha sido el mayor descubrimiento del 2012. El señor Cooper ha demostrado que hay vida mas allá de su Resacón en Las Vegas y ha callado las bocas de todos los que no le tenían ninguna consideración al hacerse con una nominación a los Oscar como mejor actor protagonista para este año.
Junto a Bradley Cooper, nos encontramos a Jennifer Lawrence. Poco queda que decir de la actriz que se está haciendo ella solita con todos los festivales de cine de su país, y que se come bocado a bocado todas las escenas en las que aparece. Interpreta aquí a una joven inestable emocionalmente, algo desequilibrada quizás  pero sobre todo con mucho amor que dar, y se adueña del papel haciéndolo suyo durante todo el metraje. Si me creo a Tiffany, sus problemas, sus escarceos amorosos y sus argumentos es porque Lawrence consigue darle toda la fuerza que necesita y sin ella El lado bueno de las cosas no tendría ningún sentido.
La química. Esa es la clave del film y su mayor aliada. Porque los dos protagonistas encienden la pantalla cada vez que aparecen juntos y hacen que no podamos apartar la mirada de ella ni un solo instante. No es una película perfecta, ni de lejos. Tampoco se acerca a ser una obra maestra, y ni siquiera lo pretende. Se limita con hacer pasar un buen rato al espectador sin tratarle como a un idiota, y ahí es donde están todos sus méritos.
Esta es una película de amor pero sin amor, de gente con problemas, que se enamora y se desenamora, que sufre, que siente y padece. Recomendable para los que quieran pasar un buen rato con esta comedia ligera entregándose a ella eso sí, sin esperar más de lo que de verdad nos ofrece, y sobre todo, dejando las gafas de pasta en la mesilla de noche.

Monday, 28 January 2013

Las mil y una trampas de guión de Oriol Paulo

"Para ser española no está mal". Esta es la frase que el público español utiliza para referirse a las películas patrias que, aún malas, tienen algo de hollywoodiense que hace que la gente acabe por disculparlas. "El cuerpo" es una de ellas.
Yo me considero amante del cine con todo lo que ello implica. No entiendo a la gente que dice que el cine español es malo, que no sabemos hacer buenas películas. El cine es como todo, y cuando me enfrento a una película no hago distinciones de nacionalidades ni voy con juicios preconcebidos por el hecho de que sea de un determinado país. En España ocurre como en todas partes: se hacen películas buenas y también películas malas.
Desde hace unos años para acá, se viene experimentando en nuestra filmografía ciertas ganas de plagiar el modelo de película americana para obtener la fórmula del éxito. Y no hay nada de malo en ello. El problema es cuando en vez de inspirarnos en lo bueno del cine americano, nos quedamos con lo malo.
"El cuerpo" es un claro ejemplo de todo esto. Dirigida por Oriol Paulo y protagonizada por José Coronado, Belén Rueda y Hugo Silva, la historia transcurre íntegramente en un instituto anatómico forense en el que ha desaparecido el cuerpo de una mujer de mediana edad.
El único testigo que podría dar con la clave de este extraño suceso, el vigilante de seguridad del lugar, se encuentra en coma tras haber huido del lugar de los hechos y haber sido atropellado accidentalmente por un coche.
Así las cosas, el inspector de policía encargado del caso decide interrogar al marido de la difunta, cuyo cuerpo ha desaparecido, para intentar esclarecer el asunto.
A medida que va transcurriendo la noche, diferentes secretos irán desvelándose hasta dar con toda la verdad que se esconde detrás de todo el asunto.
La película tiene un arranque prometedor. Desde el comienzo se consigue atrapar al espectador y mantenerlo en tensión al menos durante gran parte del metraje. Personalmente, me sobran los continuos flashbacks que más que explicar o aclarar algo de la historia, sirven nada más que como vehículo de lucimiento para Belén Rueda. Por lo demás la historia se sigue con facilidad e interés, a pesar de lo inverosímil de algunas situaciones que es mejor pasar por alto, así como todas las incongruencias del guión.
El verdadero problema de "El cuerpo" viene cuando llega la traca final. Y es que es en su desenlace donde se desmorona toda la película. Oriol Paulo, en busca de la sorpresa desmesurada decide dar un giro de 180º a su historia, convirtiendo todo lo que hemos visto en otra cosa que realmente no es.
Y esto está muy bien para aquellos espectadores que les gusta que jueguen con ellos y que les tomen el pelo, pero conmigo eso no funciona.
A esto me refiero cuando digo que el cine español cada vez quiere acercarse más al modo de hacer cine americano, porque si hay algo característico del género de intriga en EEUU es el as en la manga que sus guionistas se reservan para el final. Pero con "El cuerpo" esta baza es un rotundo fracaso, algo chapucero e inverosímil.
En cuánto a la factura técnica, decir que en "El cuerpo" es impecable. Como ya decía anteriormente,  la película no es mala. No, no llega a serlo aunque bordea el ridículo más absoluto en numerosas ocasiones. Pero gracias a lo misterioso de su argumento y a que hace que el interés no decaiga ni un solo segundo, "El cuerpo" se salva por los pelos de ser el petardazo que podría haber sido.
Porque aunque sea española y se aleje del tipo de cine que hacemos normalmente, eso no significa que sea buena.
Recomendada para aquellos espectadores que se conforman con poco.

Tuesday, 15 January 2013

Otro periodismo es posible


Hace siete meses exactamente, el pasado mes de junio de 2012, se estrenó en EEUU por la cadena HBO y más tarde en nuestro país vía Canal + España la serie The newsroom, en la que se propone un nuevo modelo de periodismo. Aunque para muchos no es más que una quimera, la cuestión ya ha abierto varios debates.
The newsroom es una serie de televisión norteamericana creada por Aaron Sorkin, creador de series de éxito como El ala oeste de la Casa Blanca, y multipremiado guionista de la película La red social. Esta vez, no sólo es el creador de la serie sino que además de escribirla, también se encarga de dirigirla.
The newsroom fue un éxito de audiencia en el día de su estreno, con un share similar al que consiguió la exitosa serie Juego de tronos en su season premiere, también de la cadena norteamericana HBO.
En The newsroom, Aaron Sorkin nos cuenta la historia de un equipo de informativos que emite a través de un canal por cable. En apariencia podría tratarse de unos informativos como cualquier otro, si no fuera porque el modelo periodístico que manejan está a punto de cambiar. Con la llegada de la nueva productora ejecutiva, se propone un modelo de cambio en los informativos que hará temblar no sólo al canal, si no a la sociedad entera.
Lo que Aaron Sorkin propone en The newsroom es algo que se enseña en las facultades de periodismo y que jamás se pone en práctica una vez que se sale al mundo real: dar información real a los ciudadanos, sin manipularles, ciñéndonos a la verdad y nada más que la verdad sin importarnos nada más que esa información que los periodistas tienen la obligación de transmitir.
Básicamente, propone que nos olvidemos de todo lo demás. De todo lo que no sea información. Es aquí cuando entra en juego el factor económico. Por eso en The newsroom el primer paso para hacer un periodismo de calidad es olvidarse de los datos y las audiencias. Eso no importa. Aunque claro, al tratarse de un informativo por cable su fuente de financiación está en la publicidad y es aquí cuando nos encontramos con el primer dilema.
¿Qué es más importante entonces? ¿El capital o la información? En la serie lo tienen claro  a la hora de elegir entre ambas, a pesar de las posibles consecuencias… Pero la pregunta real es… ¿Es verdaderamente posible un sistema de información periodística como el que se propone en The newsroom? ¿Se puede dar información de calidad sin que entren en juego otros factores ya no sólo económicos, sino también políticos o ideológicos?
Son muchos los que han criticado The newsroom por no ser más que eso, un cuento chino con escasa aplicación práctica ya que, al fin y al cabo, no deja de ser eso: una serie de televisión. Y como serie de televisión, se trata ni más ni menos que de pura ficción.
Pero estamos hablando de una ficción que aspira a ser realidad. ¿Y si de pronto un programa cualquiera de informativos de nuestro país decide cambiar su forma de informar para ceñirse a un modelo en el que el rigor periodístico fuese el único valor? Si esto llegase a ocurrir podrían pasar dos cosas: o bien que el programa se fuese a pique, o por otro lado que el resto de las cadenas tomasen ejemplos y siguieran ese esquema.
Por desgracia, es muy probable que nunca jamás podamos ser testigos de este cambio ya que vivimos en un mundo en el que hay una serie de intereses muy difíciles de derrocar. Pero en la situación que vive a día de hoy esta profesión, sería bonito pensar que, al igual que ocurre en The newsroom, somos capaces de crear otro modelo de periodismo, defenderlo y, sobre todo, sacarlo adelante.


Tuesday, 8 January 2013

Oda al buen cine, a la buena música

Adaptar el famoso musical londinense "Los miserables", basado a su vez en la novela homónima de Victor Hugo, es cuánto menos una tarea difícil. Son varios los meses en los que se lleva hablando de esta adaptación por parte del director británico Tom Hopper, galardonado con el Oscar a mejor director por su película "El discurso del rey", y las expectativas estaban por las nubes.
Tom Hopper tenía una doble misión: por un lado, ganarse el beneplácito de crítica y público y por otro, el de los fans del conocido musical que lleva más de 25 años en la cartelera londinense.
El resultado final no ha podido ser más satisfactorio. Tom Hopper ha logrado lo imposible, y eso ha sido poner de acuerdo a todo el mundo, a todo tipo de espectadores, a los amantes de los musicales y a sus detractores, a los forofos del musical original, a la crítica nacional e internacional...
"Los miserables" es lo que todos esperabamos: una obra maestra llena de excesos, de buenas canciones, con un ritmo endiablado y unas interpretaciones de diez.
Porque es en el reparto donde recae el mayor peso de la película. Aunque Russell Crowe está mas que correcto, son Hugh Jackman y Anne Hathaway los que se comen sus escenas a bocados.
La segunda tan solo aparece en el film unos veinte minutos aproximadamente, pero son suficientes para afirmar con entusiasmo y rotundidad que gracias a esta película se ha consagrado la estrella hollywoodiense. Nunca una canción habia sido cantada en pantalla con tantísima fuerza y garra como el "I dreamed a dream" que aquí nos ocupa, capaz de remover hasta los sentimientos más profundos de la audiencia.
Y si ya nos ponemos a hablar de Jackman, entonces señoras y señores tengo que quitarme el sombrero y aseguraros que lo de este actor es harina de otro costal. El australiano, que aparece en el metraje casi constantemente durante las más de dos horas y media que dura la película, es capaz de aguantar el tipo, cantar, brincar, pelearse, reír y emocionarse sin despeinarse. El globo de oro debe ser suyo sin ninguna duda.
Algunos  han criticado la forma en que "Los miserables" está rodada. Yo no he visto ningún problema a esto. Muchos primeros planos, sí, pero totalmente justificados. Cada director tiene su forma de captar la esencia de sus actores, y aquí se saca el máximo provecho de sus interpretaciones con el uso del primer plano en multitud de ocasiones. No veo ningún problema en ello.
Sin embargo, si hay algo que no me termina aquí de cuajar es el papel de Amanda Seyfried como Cosette. Sí, la chica canta muy bien y todo lo que queráis, pero como actriz a mí me deja mucho que desear.
Lo contrario ha ocurrido con Samantha Barks, la sorpresa de la película. La actriz que ya dio vida a Éponine en el musical original, vuelve a ponerse en la piel de la sufrida enamorada de Marius. No sé como sería en el musical original ya que no he tenido el gusto de verlo, pero en la película la joven actriz da lo mejor de sí misma y consigue convertirse en la revelación del pasado año.
Del argumento poco queda contar: Jean Valjean es un fugitivo perseguido por un oficial de policía durante años, que decide cambiar de identidad y quedarse a cargo de la hija de una mujer que conoció tiempo atrás. La historia avanza mostrando la evolución de los personajes y las miserias de la Francia de la época, las revoluciones de sus ciudadanos en su lucha por la igualdad, así como las idas y venidas en las vidas de sus protagonistas que luchan, aman, ríen y lloran en una historia de superación personal capaz de conmover hasta al menos sensible.
Eso es lo que hace a "Los miserables" algo grande: la historia. Y a pesar de ser la mayor parte de la película cantada (diálogos incluidos) no se hace para nada pesada ya que, como digo, lo que la película tiene que contar es tan magnífico, que te atrapa desde el minuto uno haciéndose dueña de tus sentimientos y sin soltarlos hasta su apoteósico final. Formidable e imprescindible.

Thursday, 13 December 2012

La final de Terra de bloggers, en vídeo

Por fin, y con unas cuántas semanas de retraso, por aquí os dejo los dos vídeos en los que se recoge las dos partes más importantes de la final del concurso Terra de bloggers. En una de ellas, podéis ver el monólogo de un minuto, mientras que la otra se trata de la batalla final, la ronda de preguntas cortas.
¡Espero que os guste de la misma forma que yo lo disfruté en su momento!







Wednesday, 5 December 2012

Primeras críticas a "Django Desencadenado"


La prensa ya se ha rendido a los pies del nuevo trabajo de Quentin Tarantino "Django Desencadenado". 
En EEUU podrá verse este mes de diciembre, pero aquí tendremos que esperar hasta enero para poder disfrutar del nuevo trabajo del polémico director. 
Por aquí os dejo el argumento de esta esperadísima película, así como las primeras reacciones de la prensa estadounidense.

Dos años antes de estallar la Guerra Civil Americana (1861-1865), Schultz (Christophe Waltz), un cazarrecompensas alemán, que le sigue la pista a unos asesinos, le promete al esclavo Django dejarlo en libertad si le ayuda a atraparlos. Terminado con éxito el trabajo, Django prefiere seguir al lado del alemán y ayudarle a capturar a los delincuentes más buscados del Sur. Se convierte así en un experto cazador de recompensas, pero su único objetivo es rescatar a su esposa Broomhilda (Kerry Washington), a la que perdió por culpa del tráfico de esclavos. La búsqueda llevará a Django y a Schultz hasta Calvin Candie (Leonardo DiCaprio), el malvado propietario de la plantación "Candyland". La presencia de ambos en los alrededores de la propiedad, despierta las sospechas de Stephen (Samuel L. Jackson), el esclavo de confianza de Candie.


"Django desencadenado es un spaghetti western superviolento con anacronismos musicales. Christoph Waltz y Samuel L. Jackson roban la función. Todo diálogos, todo acción. (...) Tarantino, ovacionado en pie al terminar el pase". (Anne Thompson , Thompson on Hollywood )

"Django desencadenado: HOSTIA PUTA. Un spaghetti western brutalmente divertido que hace con el mundo de los negocios lo mismo que Malditos bastardos hizo con el de la guerra. La mejor película estadounidense de 2012". (David Ehrlich , Criterion Corner )

 "Django... ha sido alucinante. DiCaprio se sale, te rompe los esquemas". (Rian Johnson, director de Looper)

"Acabo de ver, básicamente, un homenaje de tres horas a [la parodia western de Mel Brooks] Sillas de montar calientes". (Lou Lumenick , jefe de la sección de cine del New York Post)

"Bueno, Django desencadenado es jodidamente increíble. Ostia, tío. Lo mejor. Tarantino es el rey". (Eric Appel , director y guionista)

"Muy contenta de haber estado en la premiere de Django desencadenado. Christoph Waltz es un actor extraordinario: realmente se come la película. (...) Un gran filme: muy sangriento, pero también muy divertido. La clase de película que te hace reír con cosas de las cuales normalmente no te reirías en absoluto". (Julie Seureau , directora creativa de Columbia Pictures)

"Django desencadenado es increíble. Y esto no es sólo un alarde en plan "yo la ví primero". Tiene ya un pie en la nominación a Mejor Película. (...) Cuatro horas después de verla, mi padre y yo seguíamos hablando de ella. Christoph Waltz puede apostar por una nueva nominación gracias a Tarantino". (Joshua Cordes , técnico de efectos especiales -Los Vengadores, Iron Man 2, Avatar, El curioso caso de Benjamin Button-)

"Acabo de ver Django desencadenado. ¡UAU! ¡Alucinante! Una de sus mejores películas, y Tarantino dio una charla después del pase". (AnnaMaria Demara , actriz)

"Desde el comienzo hasta el final, Django desencadenado se mete al público en el bolsillo. Ingeniosamente divertida, gran acción, grandes diálogos. ¡Definitivamente, una competidora para los Oscar! (...) Respecto a las interpretaciones, a la altura de lo que esperas de una película de QT: fantásticas. Dura dos horas y 40 minutos, y se me hizo corta". (Jeff Goldsmith , Backstory.net )

"Hos-tia-pu-ta: Django desencadenado. Interpretaciones más allá de lo brillante. Estupendo turno e preguntas con Mr. Tarantino en persona". (Noree Victoria , actriz)

"Django desencadenado, la primera película de Tarantino como miembro del Sindicato, es divertida, demencial, violenta, extremadamente entretenida. Adoro a Christoph Waltz. Don Johnson debería hacer más películas: Waltz y él están geniales juntos". (D-Dub , espectador)