La
serie británica que sorprendió a los telespectadores en 2011 por su ácida
crítica al mundo moderno, estrena por fin su segunda temporada.
Hace
dos años que Charlie Brooker hizo vibrar a la pequeña pantalla en Reino Unido
con su Black Mirror, una serie de tres episodios con temática independiente y
en la que se ponen de manifiesto los vicios de la sociedad contemporánea con la
llegada de las nuevas tecnologías, que poco a poco nos van invadiendo cada vez
más en nuestra vida cotidiana.
Así, en el primer episodio de esta peculiar
serie titulado El himno nacional se pone de manifiesto cómo las redes sociales
son capaces de manipularlos hasta extremos insospechados. El capítulo comienza
cuando el primer ministro británico recibe una llamada telefónica informándole
de que una importante personalidad inglesa ha sido secuestrada y la única forma
de que llegue con vida al final de ese día será si él mantiene relaciones
sexuales en directo con un cerdo en televisión. Con este argumento, la historia
va avanzando poco a poco hasta mostrarnos las ansias de morbo de una sociedad
carente de valores morales, y cómo la era Twitter ha llegado a corrompernos
como seres humanos.
En el segundo capítulo, la crítica se centra
sobre todo en los talent show, más concretamente en el programa The X factor,
que gozan de gran éxito en todo el mundo, pero en Reino Unido de forma más
acentuada. Se muestra, de este modo, cómo la televisión es capaz de
manipularlos a su antojo como meros objetos de entretenimiento con la historia
de una joven cantante cuyo sueño es ganar un concurso de talentos.
En el capítulo final de la primera temporada
de Black Mirror la acción se centra en un futuro no muy lejano en el que los
seres humanos puedan implantarse unos chips que les permita controlar sus
recuerdos a su antojo. Pero esto no supone que todo vayan a ser ventajas… En
este capítulo resulta inevitable evocar la conocidísima aplicación del sistema
Android Whatssapp, tan a la orden del día en nuestras vidas, y haciendo que
miles de personas no puedan vivir sin ella, con unas relaciones sociales cada vez
más impersonales por el uso de estos servicios.
Hace unos días que se estrenó la segunda
temporada de esta serie de éxito, con su corrosiva crítica del mundo
contemporáneo. En el primer capítulo que ya se ha podido ver en Reino Unido,
Charlie Brooker nos pone en la piel de una joven cuyo novio ha fallecido y
decide investigar el rastro que este ha dejado por las redes sociales para
crear una identidad con la que interactuar.
Este primer episodio ya ha sido recibido con
gran éxito por parte de crítica y público, y, aunque la fecha de estreno en
España aún se desconoce, lo que si podemos confirmar, que además son buenas
noticias para los seguidores de esta espectacular serie, es que el tercer
capítulo de la primera temporada de Black Mirror será llevado a la gran
pantalla de la mano de Robert Downey Jr.
No comments:
Post a Comment