Wednesday, 27 February 2013

La Sexta adaptará 'Benidorm Bastards', el éxito de la TV americana



El canal se encargará de adaptar, con la ayuda de Globomedia, el programa de sketches de gran éxito en EEUU, que ya tiene en su haber hasta un premio Emmy.
Benidorm Bastards es un programa de humor, cuyo origen se encuentra en la televisión belga. El formato cuenta con un elenco de actores (todos ellos aficionados) que se dedican a gastar bromas grabadas con cámara oculta, por la ciudad de Benidorm, lugar en el que pasan el verano. El título escogido en Norteamérica ha sido Off their rockers.
En el programa, los ancianos interpretan situaciones que levantan la curiosidad de los jóvenes, por lo poco apropiada de las mismas e incluso actuando como si ellos mismos fuesen veinteañeros. La adaptación española ya ha encontrado su título, que será Los mayores gamberros.
El programa aún se encuentra en fase de preproducción, aunque esperan poder comenzar con la grabación de los primeros capítulos en primavera de este mismo año. Han decidido además no emplear el nombre de Benidorm en el programa para así no levantar polémica, ya que el alcalde de la ciudad llego a pedir al programa belga que retirase dicho nombre para no influir en la imagen de Benidorm.
En la edición original, los protagonistas del programa son ancianos jubilados elegidos mediante un proceso de casting. Además, ellos mismos afirman que el programa supone para ellos más un pasatiempo que un trabajo, ya que disfrutan y se ríen cómo nunca durante la grabación de los capítulos, gastando bromas a la gente joven. Dichas bromas  no tienen ninguna relación entre ellas y se emiten como gags independientes.
Los mayores gamberros, al igual que el formato original y su edición estadounidense, se grabará en plena calle y cualquier escenario podrá ser lugar para todo tipo de bromas. Los jóvenes por su parte, no sabrán que estarán dentro de una broma porque, como ya dijimos anteriormente, todos los gags se harán mediante cámara oculta.
En EEUU, Off their rockers  está protagonizada por Betty White, la única cara conocida del programa, famosa por haber participado en la serie de éxito Las chicas de oro.

Tuesday, 26 February 2013

Mi reconciliación con Haneke gracias a 'Amour'

Haneke no es precisamente santo de mi devoción. Su cine me parece extremadamente cargante, y a veces incluso incompresible. Intenté darle una última oportunidad con Caché: Escondido, la película protagonizada por Juliette Binoche nominada a la palma de oro y ganadora del premio a mejor director en el festival de Cannes de 2005 que, además, llegó a nuestro país avalada por toda la crítica internacional.
A mí me pareció un auténtico bodrio, una película pretenciosa, cargante y totalmente hueca que no contaba absolutamente nada a pesar de haber obtenido numerosos premios ese mismo año.
Con Funny Games me desencanté por completo y decidí no volver a ver otra película del director austriaco, para ahorrarme así me preciado tiempo y no desperdiciarlo en semejantes estupideces gapastistas que, sin embargo, hacen las delicias de los críticos más pesados.
Ni siquiera he visto aún La cinta blanca, película de 2009 ganadora de la Palma de Oro en Cannes así como el Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa. No me he atrevido aún con ella (y dudo que lo haga) por miedo a encontrarme con otro jueguecito de Haneke que pretende ser mucho más de lo que en realidad es.
Sin embargo, en 2012 llegó Amour y con ella el festival de buenas críticas para el que un día fue el enfant terrible de la industria cinematográfica europea. Lo único que me convenció a verla fueron los comentarios de los espectadores que decían que aquí Haneke firmaba su película más humana y, efectivamente, estaban en lo cierto.
Pese a mis reticencias iniciales, poco a poco fue llamándome la atención este último trabajo del austriaco, y al final deje mis prejuicios en casa y me dispuse a ver esta historia de, valga la redundancia, amor.
El film habla de un matrimonio de ancianos que ha vivido feliz toda su vida, queriéndose el uno al otro y sin ningún tipo de problema más allá de los típicos de la convivencia diaria. Pero un día su amor será puesto a prueba, al sufrir ella un infarto y quedar paralizado la mitad de su cuerpo.
El director firma así una película devastadora sobre la vejez en la que no da ningún tipo de concesión a sus protagonistas. De un realismo que llega hasta a hacer daño, somos testigos del sufrimiento de la pareja sin dejar de mirar a la pantalla y es que en Amour Haneke se ha limitado a rodar con todo lujo de detalles lo que podría ser el día a día de cualquier otro matrimonio mayor convirtiéndonos así en testigos directos de ese brutal infierno y haciéndonos sufrir con ellos.
Pero lo que de verdad sorprende de esta inmensa (y durísima) película es la interpretación de su protagonista Emmanuelle Riva, una verdadera actriz que nos regala una impagable interpretación digna de Oscar que, inexplicablemente, le fue arrebatado por la sobrevalorada Jennifer Lawrence.
No se puede decir mucho más de esta increíble y sorprendente película salvo que no se la pierdan. Rodada íntegramente en un único escenario como es el piso de los dos protagonistas, Amor nos quita el aliento y el alma durante las dos horas que dura. Véanla preparados, porque si algo es cierto de esta gran película, es que no serán los mismos después de verla. Sobresaliente.

Los hermanos Wachowski rompen todos los esquemas con 'El atlas de las nubes'

La nueva película de los creadores de Matrix llego el pasado viernes a nuestras pantallas, precedida de unas críticas desiguales para una película que no dejará a nadie indiferente
El atlas de las nubes está basada en una novela de David Mitchell que, hasta ahora, había sido considerada cómo una historia imposible de plasmarse en la gran pantalla. Quizás precisamente por eso mismo, no es de extrañar que los encargados de saltarse todas las normas hayan sido los hermanos Wachowski, los visionarios artífices de traernos el universo de Matrix, junto con Tom Tykwer, que firma aquí su película más ambiciosa hasta la fecha.
La cinta ha divido en EEUU a la inmensa mayoría de la crítica y no es de extrañar. Algunos abalan el derroche de imaginación que aquí se lleva a cabo así como la inmensa profundidad de su historia, mientras que otros no ven más que una obra pretenciosa y hueca. El debate está servido y quizás por ello al otro lado del charco se esperaba este trabajo con bastante expectación.
El atlas de las nubes habla sobre todo de cómo nuestras acciones perduran más allá de nuestra propia existencia. Viene a redefinir el significado del karma y se sirve de todo tipo de artefactos cinematográficos para intentar plasmar la esencia de la obra de Mitchell con la mayor exactitud posible. Tenemos aquí diferentes historias, que transcurren en años distintos (con márgenes de hasta un milenio) pero que acaban uniendose entre sí por algo que no voy a desvelar para así no destripar la esencia de la película.
Algo que llama especialmente la atención es cómo se ha optado por los mismos actores para interpretar a diferentes personajes. Puede sonar a simple capricho de sus directores, pero esta decisión tiene un por qué, y es que el mensaje básico de El atlas de las nubes no podría entenderse si la película no se hubiese hecho así. Halle Berry, Hugo Weaving, Tom Hanks o Susan Sarandon, entre otras muchas caras conocidas. Ninguno se salva de las intensas sesiones de maquillaje que han tenido que soportar para dar vida hasta… ¡A tres personajes distintos cada uno! Un elenco que brilla por completo en esta película en la que no hay protagonistas, sino que todos forman un todo en esta obra coral, que ha supuesto un desafío tanto para su reparto, cómo para sus propios directores que además también se encargaron de adaptar la novela.
El resultado final no puede ser más satisfactorio. Estamos ante una película que marca un antes y un después en lo que a narrativa se refiere, y que consigue atrapar desde el minuto uno al espectador haciendo que las tres horas pasen casi sin que nos demos cuenta. Todo fluye en El atlas de las nubes: la historia, los personajes, sus espíritus, sus decisiones… El destino juega un papel fundamental en este film que ha querido abarcar las mayores preocupaciones de la humanidad, y sale indemne de tan grandiosas cavilaciones.
Esta es, señoras y señores, una película que merece ser vista. Guste o no, lo que es cierto es que estamos ante toda una revolución cinematográfica, y solamente por eso recomiendo con rotundo entusiasmo su visionado. Una película épica en la que experimentarán todo tipo de emociones. Sin duda, de lo mejor que podemos encontrar ahora en la cartelera.

Monday, 18 February 2013

"Black Mirror": La oveja negra de la TV


La serie británica que sorprendió a los telespectadores en 2011 por su ácida crítica al mundo moderno, estrena por fin su segunda temporada.
Hace dos años que Charlie Brooker hizo vibrar a la pequeña pantalla en Reino Unido con su Black Mirror, una serie de tres episodios con temática independiente y en la que se ponen de manifiesto los vicios de la sociedad contemporánea con la llegada de las nuevas tecnologías, que poco a poco nos van invadiendo cada vez más en nuestra vida cotidiana.
 Así, en el primer episodio de esta peculiar serie titulado El himno nacional se pone de manifiesto cómo las redes sociales son capaces de manipularlos hasta extremos insospechados. El capítulo comienza cuando el primer ministro británico recibe una llamada telefónica informándole de que una importante personalidad inglesa ha sido secuestrada y la única forma de que llegue con vida al final de ese día será si él mantiene relaciones sexuales en directo con un cerdo en televisión. Con este argumento, la historia va avanzando poco a poco hasta mostrarnos las ansias de morbo de una sociedad carente de valores morales, y cómo la era Twitter ha llegado a corrompernos como seres humanos.
 En el segundo capítulo, la crítica se centra sobre todo en los talent show, más concretamente en el programa The X factor, que gozan de gran éxito en todo el mundo, pero en Reino Unido de forma más acentuada. Se muestra, de este modo, cómo la televisión es capaz de manipularlos a su antojo como meros objetos de entretenimiento con la historia de una joven cantante cuyo sueño es ganar un concurso de talentos.
 En el capítulo final de la primera temporada de Black Mirror la acción se centra en un futuro no muy lejano en el que los seres humanos puedan implantarse unos chips que les permita controlar sus recuerdos a su antojo. Pero esto no supone que todo vayan a ser ventajas… En este capítulo resulta inevitable evocar la conocidísima aplicación del sistema Android Whatssapp, tan a la orden del día en nuestras vidas, y haciendo que miles de personas no puedan vivir sin ella, con unas relaciones sociales cada vez más impersonales por el uso de estos servicios.
 Hace unos días que se estrenó la segunda temporada de esta serie de éxito, con su corrosiva crítica del mundo contemporáneo. En el primer capítulo que ya se ha podido ver en Reino Unido, Charlie Brooker nos pone en la piel de una joven cuyo novio ha fallecido y decide investigar el rastro que este ha dejado por las redes sociales para crear una identidad con la que interactuar.
 Este primer episodio ya ha sido recibido con gran éxito por parte de crítica y público, y, aunque la fecha de estreno en España aún se desconoce, lo que si podemos confirmar, que además son buenas noticias para los seguidores de esta espectacular serie, es que el tercer capítulo de la primera temporada de Black Mirror será llevado a la gran pantalla de la mano de Robert Downey Jr.

Tuesday, 12 February 2013

El lado bueno de la comedia romántica

Cada año aparece una película que se convierte en toda una sorpresa de crítica y público. La pasada temporada le tocó el turno al último trabajo de Alexander Payne, Los descendientes. 
Esta vez, de la mano de dos de los actores del momento en Hollywood, Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, nos llega El lado bueno de las cosas.
La película, dirigida por David O. Russell, está basada en la novela homónima de gran éxito, escrita por Matthew Quick, en la que se relata la historia de un joven recién salido del psiquiátrico que aspira a reconciliarse con su esposa al tiempo que intenta volver a su vida normal y encajar el día a día de nuevo en su rutina. Para ello, contará con la ayuda de una inusual amiga, hermana de la mujer de su mejor amigo, que también está pasando por momentos difíciles tras el fallecimiento de su esposo.
Una premisa realmente sencilla y que en manos de cualquier otro autor hubiese sido una historia romántica más made in Hollywood. 
Pero en El lado bueno de las cosas la sorpresa viene cuando nos damos de bruces con uno de los guiones mejor escritos en el ámbito de la comedia del pasado año, que hace que una historia que podría estar plagada de lugares comunes se convierta en una comedia dramática con un ritmo endiablado así como algún que otro momento donde es imposible no soltar más de una carcajada.
Al terminar de verla, es cierto que no mantenemos esa sensación de haber visto algo insólito, nuevo o que realmente deje poso. El lado buen de las cosas se conforma con contar una agradable historia, haciéndolo pasar bien al espectador y dándole todo lo que necesita para disfrutar al máximo de la experiencia.
Quizás en realidad sí que sea otra americanada más, pero es una americanada que merece ser vista por el simple hecho de contarnos lo que ya sabemos de una forma diferente y original.
Pero sobre todo, y por encima de todas las cosas, esta es una película de visión obligatoria sólo por ver a sus dos actores dar una lección de interpretación a todos los de su generación.
Si alguien sigue pensando que Bradley Cooper es mal actor después de ver su papel como el bipolar más carismático y entrañable del cine reciente (inevitable compararle con Jack Nicholson en Mejor Imposible, guardando las distancias obviamente) entonces no ha sabido apreciar y disfrutar de lo que ha sido el mayor descubrimiento del 2012. El señor Cooper ha demostrado que hay vida mas allá de su Resacón en Las Vegas y ha callado las bocas de todos los que no le tenían ninguna consideración al hacerse con una nominación a los Oscar como mejor actor protagonista para este año.
Junto a Bradley Cooper, nos encontramos a Jennifer Lawrence. Poco queda que decir de la actriz que se está haciendo ella solita con todos los festivales de cine de su país, y que se come bocado a bocado todas las escenas en las que aparece. Interpreta aquí a una joven inestable emocionalmente, algo desequilibrada quizás  pero sobre todo con mucho amor que dar, y se adueña del papel haciéndolo suyo durante todo el metraje. Si me creo a Tiffany, sus problemas, sus escarceos amorosos y sus argumentos es porque Lawrence consigue darle toda la fuerza que necesita y sin ella El lado bueno de las cosas no tendría ningún sentido.
La química. Esa es la clave del film y su mayor aliada. Porque los dos protagonistas encienden la pantalla cada vez que aparecen juntos y hacen que no podamos apartar la mirada de ella ni un solo instante. No es una película perfecta, ni de lejos. Tampoco se acerca a ser una obra maestra, y ni siquiera lo pretende. Se limita con hacer pasar un buen rato al espectador sin tratarle como a un idiota, y ahí es donde están todos sus méritos.
Esta es una película de amor pero sin amor, de gente con problemas, que se enamora y se desenamora, que sufre, que siente y padece. Recomendable para los que quieran pasar un buen rato con esta comedia ligera entregándose a ella eso sí, sin esperar más de lo que de verdad nos ofrece, y sobre todo, dejando las gafas de pasta en la mesilla de noche.