Tuesday, 28 February 2012

Y de repente... la vida.

Alexander Payne ha conseguido forjarse a lo largo de los años cierto prestigio en el difícil mundo de Hollywood. Y lo ha hecho por méritos propios. Su cine, tan realista como divertido y conmovedor, ha calado hondo en los corazones de todo el mundo y se ha hecho un hueco en la industria del cine mas influyente del mundo. Después de la espléndida "Entre Copas", Payne nos entrega un regalazo directo al corazón: "Los descendientes".
Galardonada con el Globo de Oro a la mejor película dramática del año, y menospreciada por los premios Oscar (que se celebraron el pasado domingo), la nueva película del director norteamericano es una clara muestra de buen hacer cinematográfico. Rodada con mucho gusto y estilo, "Los descendientes" se mete en la piel de Matt, un padre de familia que ve como su mundo se desmorona al quedar su mujer en coma tras sufrir un trágico accidente. Solo y con dos hijas a su cargo, Matt tendrá que enfrentarse al mas difícil de los retos: seguir con su vida.
Así, con un argumento aparentemente sencillo, Alexander Payne crea una película mágica, divertida, emotiva y, a resumidas cuentas, brillante. Un film realizado en estado de gracia y en el que todos sus protagonistas se vuelcan de principio a fin. Porque, como ya se ha hablado, estamos sin ninguna duda ante la mejor interpretación en la carrera de George Clooney, trabajo que ya fue reconocido en el mes de Enero con el Globo de Oro a mejor actor dramático. Pero él no es el único que brilla con luz propia en esta película, y el gran descubrimiento del año viene de la mano de Shailene Woodley, interpretando a la rebelde hija de Matt. También podríamos hablar de la hija menor, de los amigos de Matt y un largo etcétera, pero entonces nunca acabaríamos porque todo, absolutamente todo en "Los descendientes" es extraordinario. 
La principal virtud de la película, ademas de en sus interpretaciones (sin las cuales esta película no habría sido posible) está en su historia, aparentemente pequeña y ligera, pero extremadamente profunda. Es un film que reflexiona sobre las cuestiones más importantes de la vida, y de nuestra existencia. Un viaje emocional a través de los sentimientos, de la experiencia vital, pero sobre todo, es una oda a la vida, al perdón y al maravilloso milagro de poder sentir amor por encima de todo.
Puede que los Oscar no hayan tenido en cuenta todas las virtudes de la última obra maestra de Alexander Payne, pero lo que está claro, es que cualquiera que sea capaz de verla, vivirla y, sobre todo, sentirla, no podrá olvidarla con facilidad. Porque, aunque a simple vista no lo parezca, "Los descendientes" es una película que se clava muy adentro, que cala hasta los huesos y que permanece imborrable en la retina de todo aquel que sepa apreciar las pequeñas cosas de la vida. Absolutamente imprescindible.



Tuesday, 21 February 2012

PREMIOS GOYA 2012


Empezar la entrada diciendo que mi sensación después de ver entera la gala del pasado domingo no pudo ser otra sino insatisfacción. Si, señores. Tras ver como el film de Enrique Urbizu, maestro del cine negro español eso sí, se alzaba con los premios en las categorias de mejor dirección  y pelicula, mi reacción no fue otra que indiferencia. Por eso mismo, al hacer memoria de la gala en sí solo puedo recordarla como una completa insatisfacción.
No se porqué me da a mí la sensación de que los académicos quisieron cumplir con todas las peliculas nominadas entregándoles premios que quizás no merecían. Almodóvar no se fue del todo con las manos vacías, ya que su musa Elena Anaya se alzó con el premio a la mejor actriz protagonista.
Premio que no resultaría inmerecido si Inma Cuesta, protagonista de "La voz dormida", no estuviese nominada tambien en la misma categoría. Una interpretación no puede compararse con la otra ya que el género al que pertenecen sus peliculas son cuanto menos opuestos, pero no darle el Goya a Inma ha sido uno de los mayores errores que la Academia ha podido cometer. El dolor, la rabia, el amor, el desgarro y la impotencia que refleja el papel de la inmensa actriz protagonista de la ultima película de Benito Zambrano no se acerca ni por asomo a la interpretación de la sufridora Elena Anaya en "La piel que habito". Pero ojo, que con esto no quiero menospreciar la magnifica interpretacion de Elena, simplemente resaltar lo que me parece injusto ya que se supone que aunque todas actuen maravillosamente, tiene que ganar la mejor. Y en este caso, Elena no lo era.
Que Jose Coronado iba a llevarse el Goya a mejor actor protagonista estaba mas que cantado. Y quizás sea este el único premio que se merecía "No habrá paz para los malvados".
 Bajo mi punto de vista, el Goya a mejor director y mejor película debía caer en las manos de Pedro Almódovar. Ya no es devoción, sino objetividad. "La piel que habito" es un arriesgadisimo film (del que hablaré en mi siguiente entrada) que parece ser es reconocido en todo los paises menos en el suyo propio (recordemos que hace una semana escasa se llevó el Bafta a mejor pelicula de habla no inglesa).
La alegría de la noche llegó de la mano de María León, reconocida por los académicos como la mejor actriz revelación del año. Ya lo vaticinaba yo hace meses, despues de ver "La voz dormida", que esta maravillosa actriz no iba a irse con las manos vacias en la ceremonia de los Goya. Y así ha sido. Emocionadisima, y no sin antes dar un intenso abrazo a su hermano, María recogió el Goya dando una lección de humildad a todos los asistentes y emocionando a los espectadores dedicando el Goya a todas las "pepitas" que ha habido en España.

Muy merecido tambien el Goya  a Jan Cornet como mejor actor revelación por "La piel que habito". Aunque las quinielas apostaban por José Mota, finalmente el joven actor se fue a casa por su imponente interpretación del joven sufridor que experimenta en sus carnes los abusos de un desquiciado Antonio Banderas en la pelicula del director manchego.
Ana Wagener y Lluis Homar fueron los galardonados a mejor actriz y actor de reparto, respectivamente. La primera por encarnar a la carcelera compasiva de "La voz dormida" y el segundo por "Eva", un drama de ciencia ficcion que ha obtenido el beneplácito de la crítica.

Los premios técnicos han ido casi todos a las manos de "Blackthorn" y "No habrá paz para los malvados", mientras que "La piel que habito" ha obtenido el Goya al mejor maquillaje y mejor música, como no, para el insuperable Alberto Iglesias que opta además a los Oscar que se celebrarán la semana próxima.
En definitiva, ha sido una ceremonia que buscaba, sobre todo, que nadie se fuese con las manos vacías. Han cumplido de un modo u otro con la mayor parte de las peliculas nominadas en las principales categorías pero aún así el premio gordo se lo ha llevado la que menos lo merecía.
Almodóvar, amigo mío, siempre nos quedará la prensa americana y ese merecidísimo Bafta que te llevaste para tu bolsillo. Porque, como dice el refrán, nadie es profeta en su tierra.