Tuesday, 30 October 2012

"El periodismo es un pozo sin fondo, y yo estoy dispuesta a seguir bajando"


Mercedes Milá lleva ejerciendo su labor periodística desde 1974. Ha colaborado en prensa deportiva, en radio y en televisión. Desde el año 2000 presenta el reality show Gran Hermano, labor que compagina desde 2004 con el programa de investigación Diario de… A sus 61 años, sigue teniendo muy claro que su sitio está en el mundo del periodismo, y, como ella misma indica, espera que esto siga siendo así por mucho tiempo.

PREGUNTA- Teniendo en cuenta los tiempos que corren… ¿Cree que es posible realizar un periodismo imparcial y objetivo?
RESPUESTA- Lo que vale es la tendencia. Si tu trabajo es creíble, constatable, la gente te leerá. Si engañas, si no intentas la objetividad, si no tiendes hacia ella, se alejarán. Sí creo que hay medios que lo intentan, que buscan la imparcialidad y son esos los que sigo. Cuando ves el plumero de la ideología o del poder, ya no te crees nada.

P- Los periodistas tienen la capacidad de dar voz a todo lo que ocurre. Ahora más que nunca, ante la dureza de medidas políticas que a muchos afectan directamente ¿es capaz el periodismo de cambiar algo de lo que está sucediendo en nuestro país?
R- Sí, creo que la presión desde los medios puede cambiar muchas cosas. Además ahora tenemos las redes sociales y esas, aunque parecía imposible, han hecho tambalear a los poderosos.

P- La libertad de expresión es una de las claves fundamentales dentro de esta profesión pero, centrándonos en el marco español, ¿Es realmente posible ejercer un periodismo libre y sin poner en peligro nuestro empleo?
R- Es triste comprobar que no siempre podemos ejercer nuestro oficio con libertad. Es cierto que nos la jugamos y que hay cola para ocupar el lugar que quede libre. Eso es peligroso porque hacemos una sociedad de gente acobardada que llegados a un punto, explota. Si miro hacia atrás, si miro a los años en que empecé a trabajar en periodismo, me siento fuerte y tengo plena confianza en que lo que ahora vivimos es libertad aunque existan esos peligros de los que hablamos. No hay que bajar la guardia jamás.

P- Vamos a ilustrar todo esto con un caso muy cercano: ¿Considera la destitución de Ana Pastor un ataque contra el periodismo y la libertad de expresión?
R- Sí, así lo considero y es más: el nuevo director de los Servicios Informativos de RTVE miente cuando dice que ella se fue porque quiso, que él le había ofrecido un programa de entrevistas. No entiendo porque lo hace pero miente. La fortuna que tenemos es que Ana Pastor ha sido contratada por otra cadena y podremos seguir disfrutando de su trabajo excelente.

P- ¿Alguna vez ha tenido dificultades a la hora de dar una información o, en definitiva, ejercer su labor periodística con normalidad, por motivos políticos o simplemente de ideales?
R- A lo largo de más de 30 años he conocido muchos momentos difíciles. Ya te he dicho antes que si miro atrás, veo la época del fascismo en mi país y recuerdo vivamente la falta de libertad para poder trabajar como se debería. Desde la muerte de Franco no he sabido lo que es censura en mi trabajo. Sé que he sido afortunada.

P- ¿El periodismo actual ha perdido parte de su responsabilidad social, en favor de otros valores?
R- El periodismo actual es tan amplio que no creo que podamos generalizar sobre él. Al contrario de lo que tu afirmas creo que muchos periodistas, muchos medios, han logrado aumentar su responsabilidad social y ser vehículo de quejas y malestares. Nosotros en “Diario de...”, en Cuatro, recibimos más de 300 mails semanales en la redacción de personas que quieren denunciar atropellos o injusticias. Es imposible llegar a todos pero intentamos ayudar a los que podemos. Nuestro trabajo tiene, para mí, una vertiente social útil y somos muy conscientes de que esa responsabilidad nos obliga a ser rigurosos y serios. Yo soy optimista.

P- Muchos licenciados, ya sea en periodismo o en cualquier otra carrera, están optando por marcharse fuera de este país. En su opinión, ¿Qué futuro laboral tienen  los que decidan quedarse en España?
R- No lo sé. Tampoco me parece mal optar por salir de tu país y buscar trabajo fuera. Lo hicieron nuestros padres y lo han hecho muchos ciudadanos de otros países viniendo al nuestro.


P- En algunas universidades públicas de Madrid, estamos viendo despidos de profesores, subida de tasas, recortes y medidas exageradas. Mi pregunta en este caso es: ¿Qué consejo nos daría a todos los estudiantes que tenemos el arma del periodismo para denunciar esta situación?
R- Si tenéis un medio que os lo publique, denunciadlo.


P- ¿Qué ha supuesto en su vida esta profesión, qué le ha aportado tanto bueno como malo, y cómo le ha marcado su carrera  a lo largo de estos años?
R- No sabía que tenía una vocación tan clara hasta que empecé mis estudios. Jamás pensé en ser periodista cuando estudiaba el bachillerato. El flechazo llegó en las primeras semanas de la carrera y estoy convencida de que fue gracias a los profesores que nos impartían las clases. Ser periodista me ha dado la oportunidad de aprender, de aprender mucho. He conocido a cientos de personas que nunca habrían pasado por mi vida si no fuera por este oficio. He logrado responder a muchas de las curiosidades que siempre tuve. He sabido lo que es la impotencia y la tristeza. El periodismo es un pozo sin fondo y yo estoy dispuesta a seguir bajando. 

P- ¿Qué consejo daría a quienes como yo quieran dedicarse al periodismo, qué nos puede  servir para conseguir nuestro propósito?
R- Muchos estudiantes de periodismo me hacéis esta pregunta, una pregunta que, seguramente, yo hice cuando estudiaba. Lo que a mí me ha servido ha sido estar siempre preparada a arrimar el hombro, a buscar una documentación que ayudara a realizar a otro una entrevista. He comprendido que los libros, la lectura son fundamentales para estar mejor preparado. He comprobado hasta qué punto es útil hablar idiomas y sobre todos ellos, el inglés. El periodismo es producto de la curiosidad y solo se puede hacer bien si se es riguroso. En algunos momentos de mi vida estuve cerca de tirar la toalla por no encontrar trabajo pero aguanté y aquí he llegado. Eso recomiendo: prepararse bien, dejar la frivolidad de lado y no dar nada por hecho.

Saturday, 27 October 2012

TELERREALIDAD



El concepto “reality show” llega a España
El auge de los reality shows llegaron a nuestro país con la llegada del nuevo milenio. Desde entonces, han sido innumerables los distintos formatos de telerrealidad que han ido desfilando por nuestras pantallas, con mejor o peor índice de audiencia. Justo en el año 2000 se estrenaba en España el primer reality show patrio, y el más importante hasta la fecha: Gran Hermano.
En un principio, se vendió a Telecinco el formato como un experimento sociológico que nunca jamás se había hecho en España y que consistía en reunir a una serie de desconocidos en una casa, durante casi tres meses, sin televisión, lavadora, lavavajillas y, en definitiva, ningún tipo de aparato eléctrico. Ese era el principal gancho que poseía el programa: ver como un grupo de personas era capaz de convivir sin ninguna noticia del exterior, y sin aparatos eléctricos que les facilitasen el día a día. Pero, con el tiempo, se demostró que lo que de verdad llamaba la atención de Gran Hermano no era eso, sino la convivencia entre los distintos miembros de la casa. Discusiones, gritos, peleas, amores, líos de una noche, traiciones, amistades, reconciliaciones… fue lo que hizo que la audiencia española se enganchase de forma irremediable al nuevo concurso que Zeppelin producía para Telecinco. Y tras el éxito de su primera edición, llegaron las siguientes y así año tras año, hasta llegar a su edición número trece este año 2012. De forma inesperada, los concursantes que habían participado en el programa se convirtieron, para bien o para mal, en personajes televisivos de gran actualidad y toda España les conocía. A partir de ese momento, miles de personas desearon entrar en el programa o bien para vivir la experiencia, o bien para saltar a la fama. Esto lo podemos ejemplificar perfectamente en el caso de  Aristidín, concursante de la última edición de Gran Hermano que pagó 60000 euros por entrar a concursar en el programa.
Gran Hermano fue el concurso pionero en lo que a reality shows se refiere, dentro de España. Tras él vendrían multitud de formatos diferentes pero con la misma esencia: la telerrealidad como bandera. Irrumpieron en la pequeña pantalla programas como La isla de los famosos, Operación Triunfo, Hotel Glamour, Supervivientes, El Bus o La Granja. Y todos compartían las mismas similitudes con el reality “madre”: un grupo de individuos que no se conocían con anterioridad, conviviendo juntos, y grabados las 24 horas del día.
Pero pronto el factor novedad desapareció, y muchos telespectadores comenzaron a ver en este tipo de programas nada más que vulgaridad, discusiones, gritos y, en definitiva, la utilización de los sentimientos y emociones de los participantes como forma de vender espectáculo. Precisamente por esto, los realitys entraron a formar parte de lo que muchos llamaban “telebasura”. Entonces, ¿Qué son realmente los reality shows? ¿Experimentos sociológicos? ¿O simple telebasura? Para dar respuesta a estos planteamientos, tendríamos que entender que es exactamente la telebasura y porque los reality shows podrían entrar a formar parte de este conjunto.
La “telebasura” asociada a los reality shows
La telebasura propiamente dicha comenzó en EEUU. Hacia la década de los ochenta, las televisiones norteamericanas optaron por incluir en su parrilla televisiva una serie de espacios cuya temática giraba en torno al morbo y la violencia, con costes que resultaban muy económicos. Esto se aplicó también a los informativos, que optaron por incluir una mayor cantidad de imágenes violentas. A partir de aquí, comienzan a surgir no sólo una nueva forma de hacer televisión, sino también prensa, ya que los periódicos y las revistas adoptaron estas nuevas tendencias que impregnaban la televisión. La pequeña pantalla comenzó a llenarse cada vez más de este tipo de programación, que hacía que la gente se preguntase si lo que estaba viendo era la realidad, o por el contrario era una nueva forma de vender la realidad que las cadenas se inventaban. Poco a poco, esto se fue exportando a otros países. Dentro de la denominada “telebasura” los primeros programas de éxito que comenzaron a generalizarse fueron los “talk – shows”, antecedente directo de los llamados reality shows. Aquí en España, un ejemplo de “talk – show” lo tenemos en “De tú a tú” o “El diario de Patricia”, ambos emitidos por la cadena Antena 3. Con el tiempo, los talk – shows cada vez han ido degenerando más, hasta ser criticados por gran parte de la sociedad, que se asombran de ver como la televisión utiliza  las desgracias ajenas para ganar dinero a su costa. En 1995, una investigación publicada por el “New York Post” ponía en evidencia la naturaleza de los talk – shows en EEUU, lugar de origen de los mismos, por utilizar a actores que se encargaban de interpretar las distintas situaciones que iban sucediendo a lo largo del programa.
En España, el inicio de la telebasura lo encontramos a principios de los años noventa, y tienen su origen en las cadenas privadas. Poco a poco, fueron generalizándose hasta convertirse en todo un éxito. Según Elisa Chuliá, socióloga de la comunicación,  “ver la vida de los otros nos conforta. Si es mejor, nos identificamos con ellos, y si es peor, nos alegramos de no estar tan mal. Es un eficaz sedante para la sociedad”. Sin embargo, para el catedrático de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid Manuel Núlez Encabo, “no se puede afirmar con un mínimo de rigor que la telebasura responda a la demanda de los ciudadanos, ya que previamente desde las cadenas de televisión se han fomentado los elementos básicos para que existan telespectadores “encadenados””.
El Consejo Audiovisual de Cataluña publicó un informe titulado “Consideraciones sobre la telebasura”, en el que señala que “telebasura” es un conjunto de modalidades televisivas y no un género televisivo específico. Lo que crítica no es un género de televisión, sino más bien un tipo de televisión degradante en la que no se tiene en consideración ningún valor fundamental de la persona, y haciendo uso de un lenguaje repleto de palabras mal sonantes, gritos, y grosería.
Por tanto, el nacimiento en España de los reality shows y, hablando en líneas generales, de lo que muchos denominan “telebasura”, lo encontramos con el surgimiento de las cadenas privadas en el panorama televisivo. El impulso definitivo que hizo posible el nacimiento de estas cadenas privadas tuvo lugar en el momento en que el Congreso de los Diputados aprobó el 14 de Abril de 1988 la Ley de televisión privada, publicada en el BOE el 5 de Mayo. Gracias a esto, el 25 de agosto de 1989, el Consejo de Ministros asignó las tres concesiones administrativas necesarias que salieron a concurso, con una validez de diez años renovables,  a Antena 3, Telecinco y Canal +.
En los años 90, apenas se aprecian grandes diferencias entre lo que se emite en la televisión pública,  y en la privada. Por eso, a partir de este momento la televisión se empieza a entender como un negocio y los canales se lanzan a competir entre ellos con sus diferentes programas, en busca de la mayor audiencia. Todos estos cambios, marcaron el inicio de una etapa histórica totalmente nueva en la televisión española, en donde se incluye el boom del reality show (al que también podemos referirnos como reality game) desencadenado, como ya dijimos anteriormente, por el estreno de Gran Hermano.
Gran Hermano supuso para la televisión en España una renovación nunca vista hasta entonces de las estrategias de producción y programación de las cadenas durante los años posteriores. El reality destacó durante los primeros años del 2000 por ser el género estrella en las televisiones privadas, junto con el reality game, que se puede definir como una combinación del reality show (hasta ese momento los reality show lo conformaban los talk shows) con el concurso.
El reality show nace de la combinación de dos tipos de programa: los de variedades, y los del género informativo. Antes de la llegada de Gran Hermano, el reality de más éxito en nuestro país, y también de los más criticados, fue ¿Quién sabe dónde?, programa que lideró el ranking de programas más vistos.
Desde que el 23 de abril de 2000  Telecinco estrenó la primera edición de Gran Hermano, toda su oferta televisiva se centró en este formato. Gran Hermano era una adaptación de un polémico formato holandés llamado Big Brother, inspirado en la historia que George Orwell plasmaba en su obra 1984, en la que un “Gran Hermano” vigilaba mediante videocámaras los movimientos de los ciudadanos, carentes de verdadera libertad en una sociedad férreamente controlada.
La realización de este primer reality propiamente dicho, resultaba muy compleja, ya que era necesario un trabajo continuo de veinticuatro horas. Al igual que cualquier ficción televisiva estructurada en capítulos, Gran Hermano exigía la narración de una historia, protagonizada por unos personajes y compuesta por una serie de tramas entrelazadas. Al poco de emitirse en España, el programa condicionó toda la oferta de Telecinco y la de la competencia. La primera edición se saldó con un 49,3% de share y 8.356.000 espectadores. Telecinco siguió apostando temporada tras temporada por diferentes reality games, y además de Gran Hermano, pasaron por la cadena otros como Gran Hermano VIP, Hotel Glamour o La casa de tu vida.
Quedó así abierta la puerta a los reality show en televisión, y las diferentes cadenas no dudaron ni un solo instante en subirse al carro de estos exitosos formatos y crear los suyos propios siguiendo la línea de Gran Hermano. Algunos de los realitys más conocidos que hemos podido ver son los ya mencionados Hotel Glamour, La Granja, La isla de los famosos u Operación Triunfo. Pero, con mayor o menor éxito, en nuestro país se han producido infinidad de formatos de telerrealidad: Confianza Ciega, Factor X, Popstars, Perdidos en la tribu, Billete a Brasil, Acorralados, Fama, Mujeres y Hombres y Viceversa, y un largo etc…
Cómo son vistos los reality shows por la sociedad
Con el tiempo, la crítica a este tipo de formatos no se hizo esperar. Lo que en un principio fueron siendo concursos de convivencia, con el tiempo fueron adaptándose a los gustos y las exigencias de un tipo de espectadores que demandaban cada vez más morbo en la televisión. Como las productoras de este tipo de programas sabía qué era lo que generaba audiencia, fueron ajustando los procesos de selección de sus castings eligiendo a un tipo de perfil cada vez más afín a lo que antes utilizábamos para definir la telebasura: gente vulgar, chillona, de bajo nivel cultural y sin tapujos a la hora de discutir a voces o mantener relaciones sexuales delante de toda España. Poco a poco, Gran Hermano y con él el resto de reality shows, fueron alejándose del experimento social que pretendían ser en televisión, y acercándose cada vez más a lo que muchos definían como “telebasura”. Pero lo que de verdad preocupa a los estudiosos de estas ramas de la comunicación, como María del Mar López Talavera o Julia Bordonado Bermejo, es que este tipo de programas supere más del 60% de la programación televisiva en prime time.
A día de hoy, este tipo de formatos acaparan más críticas negativas que positivas por todo lo dicho anteriormente. Se dice de ellos que son un mal ejemplo para la sociedad y que solo sirven para alimentar el morbo entre otras muchas cosas. El ejemplo más cercano lo tenemos en el reality que la cadena MTV estrenó el domingo 14, con un gran éxito de audiencia: “Gandía Shore”. El programa cuenta las peripecias de ocho jóvenes de vacaciones en Gandía, que viven de forma desinhibida y sin ningún tipo de prejuicios, mostrando ante las cámaras sus noches de fiesta, alcohol, relaciones sexuales entre ellos y con desconocidos, peleas, amor… El programa es una adaptación del reality norteamericano “Jersey Shore” (de gran éxito internacional, a la par que criticado) y lleva acaparando polémica desde su primer día de grabación, al agredir una de las participantes a una ánonima. Dos días después de su estreno, la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales ya ha pedido a los anunciantes que boicoteen el programa por la imagen que da de los jóvenes, promoviendo hábitos poco saludables, sexo y actitudes machistas que denigran. Sea como sea, el programa se saldó con un 21% de share, toda una proeza para un canal minoritario como MTV.
Los reality shows vistos por algunos de sus protagonistas:
Ahora toca conocer cómo son verdaderamente los reality shows desde dentro, y como lo viven sus protagonistas. Porque, si hay algo que todos nos hemos preguntado alguna vez, es cómo continua la vida después de un reality. Algunos se hacen famosos y pasan a ser colaboradores de algún tipo de programa del corazón, otros caen en el olvido de forma involuntaria mientras que otros, prefieren mantenerse en el anonimato voluntariamente. Además, también están aquellos a los que la incorporación a su vida diaria es más complicada de lo que habían previsto por el hecho de haber participado en un programa de esta índole.
Para Berta Renedo, ex – concursante de Gran Hermano 12 + 1, la experiencia en el concurso de Telecinco se ha quedado en eso, una experiencia más que le ha hecho aprender a conocer aspectos de sí misma que ni conocía. Reconoce que no le ha cambiado la vida en lo más mínimo y que ella sigue con la vida que tenía antes de entrar en el programa. Pero lo que llama especialmente la atención, es la posibilidad que ella plantea de que en el programa exista tongo. En Gran Hermano, siempre se ha rumoreado sobre esa posibilidad, que no hacía sino restar aún más credibilidad al programa. Berta ha reconocido que en Gran Hermano, como en cualquier otro programa de televisión, se tocan los resultados en función de la audiencia que, al fin y al cabo, es lo que se busca en cualquier programa televisivo.
Lo mismo opina Veronica Crespo, compañera de Berta Renedo en el programa, afirmando que después de todo lo que ha visto dentro de la casa y fuera, no le sorprendería lo más mínimo que hubiese tongo y, es más, ella misma así lo cree. Para ella, al contrario que para Berta Renedo, el programa le ha dado mas cosas negativas que positivas. Confesó haber entrado dentro del concurso en busca de dinero, pero no de fama, ya que su relación con el programa iba a limitarse a lo que hiciese dentro del concurso y siempre se negó a vender su vida una vez que hubiese salido de la casa. Al contrario de lo que pensaba antes de entrar, Gran Hermano le ha hecho perder más dinero del que esperaba ganar, y reconoce que una vez se termina el programa se cierran más puertas de las que se abren.
Ellas son dos concursantes de una edición de Gran Hermano ya finalizada, pero sus opiniones coinciden con lo que muchos ex – concursantes han dicho del programa una vez que este ha finalizado. Y es que, para muchos de ellos, la vida después de Gran Hermano no es fácil. Esto se debe a la relación directa que se establece entre el programa y la telebasura. Aunque mucha gente ve el programa, éste sigue viéndose con malos ojos por gran parte de la sociedad, y precisamente por eso incorporarse a la vida diaria después de haber estado en el programa no ha resultado fácil para muchos de ellos. A nosotros nos lo ha dicho Berta Renedo y Verónica Crespo, pero en televisión lo han dicho gran parte de los concursantes que han pasado por la casa.
Por otro lado, también pudimos hablar con Abraham, participante del nuevo reality de MTV que anteriormente mencionábamos, “Gandía Shore”. Al contrario que Verónica y Berta, Abraham aún no sabe lo que es la vida después de “Gandía Shore”. El programa aún se está emitiendo y, dado su éxito, seguramente renueve para una segunda temporada. Llevan dos episodios, pero ya cuenta con mas de 22.000 seguidores en twitter. Para él, la fama acaba de empezar y todavía no sabe que le puede deparar. Él está tranquilo y no tiene miedo al que dirán, a pesar del tipo de programa al que ha entrado. Afirma que en “Gandía Shore” no hay ningún guión y que todo lo que vamos a poder ver, es real al cien por cien. Para él, de momento la experiencia ha sido más que positiva y estaría dispuesto a repetirla cuando sea. Pero aún no sabe hasta que punto va a cambiarle la vida haber entrado dentro del programa, ya que su fama aún está floreciendo.
Visto esto… ¿Qué es realmente un reality show? ¿Un arriesgadísimo experimento social-televisivo? ¿Simple telebasura? Lo que está claro, es que aún a día de hoy, y doce años después del estreno del primer reality show patrio, la polémica aún continúa girando alrededor de este tipo de formatos, levantando tanto odio como pasiones a partes iguales. Hay quien opina que deberían desaparecer por todo lo que suponen, mientras que otros desean su permanencia en antena por mostrar al ser humano tal y como es. ¿Quién lleva entonces razón? Probablemente los dos, o ninguno. Pero si hay una cosa que está clara, es que mientras este tipo de producciones continúen cosechando las audiencias millonarias que consiguen semana tras semana, permanecerán en antena el tiempo que sea necesario, hasta que el público diga “basta”. Porque, al fin y al cabo, en televisión es la audiencia la que tiene la última palabra.

Wednesday, 24 October 2012

Comienza la conquista en "Terra de bloggers"

El día se acerca. Es hora de llevar a cabo la conquista de uno de los reinos más importantes de la blogosfera. Se trata de una isla aún por descubrir, y a la que sin duda muchos barcos están dispuestos a zarpar en las próximas semanas para alzarse con el codiciado premio: ni más ni menos que poder escribir durante un año en el prestigioso portal español de Terra. 
No, señoras y señores, no me he vuelto loco aunque pueda parecerlo. Hablo de la novedosa propuesta que Terra  ha lanzado para todos aquellos bloggers que quieran formar parte de su equipo durante el próximo año 2013. 
Se trata de "Terra de bloggers", una reinvención jamás hecha en el territorio de la comunicación, y en el que el portal de noticias seleccionará a los mejores bloggers a través de un original proceso de selección dividido en tres fases. Los cuatro ganadores, pasarán a ser colaboradores remunerados durante todo el año 2013. 
Cuatro ganadores, cuatro secciones: deportes, entretenimiento, estilo de vida y actualidad. Cada sección es un reino aún por conquistar para todos aquellos intrépidos blogueros que se atrevan a formar parte de está fantástica aventura por cuyo premio final, estoy seguro, lucharemos con uñas y dientes para que gane el mejor. 
Fue ayer justo cuando descubrí "Terra de bloggers", y no he dudado lo más mínimo en embarcarme hacía esta travesía en busca de mi isla, que ya tiene nombre propio: "Fun Island". Ese es mi destino, y hacia donde navegaré en las próximas semanas.
Me encontraré con obstáculos durante el camino, eso es algo de lo que estoy convencido y que desde luego no podré evitar. Pero si hay algo de lo que sí estoy seguro, es que lucharé hasta el final por conquistar esa isla que, aún estando muy lejos, desde aquí puedo divisar.
Espero que la suerte me acompañe. Hoy, 24 de octubre, comienza mi aventura. 

Tuesday, 23 October 2012

Imposible no cabrearse


Es la película del año, de eso no cabe ninguna duda. Meses y meses de espera para la superproducción de J.A Bayona han dado ya sus frutos, algo que se puede traducir en las increíbles cifras de recaudación que lleva sólo en España. Acompañada de una grandilocuente campaña de marketing a cargo de Mediaset, "Lo imposible" ya ha superado todas las expectativas.
Sin embargo, y bajo mi humilde punto de vista, estamos ante el mayor chasco que el cine español nos ha dejado recientemente. Vale, sí... es española y para muchos ni si quiera lo parece, tiene unos efectos especiales que quitan el aliento... ¡Y actúan en ella Naomi Watts y Ewan Mcgregor! Independientemente de todo esto (que parece ser que es lo único por lo que se esta juzgando a "Lo imposible") la película está totalmente vacía de contenido, no me emociona lo que Bayona muestra en la gran pantalla y, lo que es más irritante aún, se esfuerza fotograma a fotograma en arrancar la lágrima fácil al espectador poniendo música pastelosa y blandengue a todo trapo.
Tengo que reconocer que "Lo imposible" no es una película pésima ni mucho menos. Pero está lejos de ser la obra maestra que nos están intentando meter por los ojos de forma descarada y vergonzosa. 
Basada en hechos reales, esta es la historia de una familia que lucha por sobrevivir tras vivir en sus propias carnes el desgraciado tsunami que arrasó el sudeste asiático en 2004. El problema comienza cuando Bayona pasa por alto el hecho de que, como espectadores, lo primero que debemos hacer es conectar con la familia, conocerles y dedicar al menos unos minutos a profundizar sobre ellos. Pero el director prefiere saltarse este paso y nos presenta a unos personajes planos, estereotipados y con un guión plagado de tópicos y lugares comunes. Digamos que se ha optado por la vía fácil y se ha hecho un batiburrillo de todo lo que gusta en el cine de Hollywood para venderlo al extranjero bajo la firma española, en lo que parece un ejercicio por demostrar que "aquí tambien sabemos hacer buen cine" (aunque mi concepto de buen cine discrepe por completo del que tiene el señor Bayona). 
De este modo, se recurre a lo fácil: gente llorando a cada secuencia y música que de pena. Mucha música que de pena para hacer llorar al personal. Y así tenemos la fórmula mágica de "Lo imposible". La historia, el guión o los personajes son lo de menos. 
Eso sí, la fotografía y, como decía anteriormente, los efectos visuales, son de diez. Y reconozco que durante la recreación del tsunami sentí verdadera angustia. Porque lo mejor de "Lo imposible" está en su primera media hora. Es lo primero y lo único que se debe ver de esta película porque el resto se lo pueden ahorrar. 
Básicamente, J.A Bayona ha firmado una película hecha para gustar a las masas. Para espectadores que, por el simple hecho de que ataquen sus conductos lagrimales con recursos de parvulario, consideran que han visto una buena película. A mí sin embargo, me parece que he visto una película tramposa por el uso que se hace la música y de la historia, facilona, muy simple, y sobre todo estúpidamente comercial. 
Lo siento, pero cosas como estas me cabrean. Me cabrea que un director quiera llevarse unos cuantos millones de euros a su bolsillo riéndose del espectador y tratándolo como si fuese tonto.
No me creo esta película, no me emociona y tampoco me involucro con sus personajes porque ni siquiera se molestan en presentárnoslos. 
En conclusión, por todo lo dicho anteriormente es por lo que considero que esta película es el chasco del año. Habrá gente que la idolatre y vea en ella virtudes que no tiene. Como digo siempre, el cine como todo en la vida es cuestión de gustos. Pero yo tengo muy claro que "lo imposible" realmente, es que esta película pueda ser tomada en  serio. Mal Bayona, muy muy mal.

Monday, 15 October 2012

Entrevista a Abraham, de Gandia Shore

La próxima semana se publica en la revista InMagazine el reportaje titulado "Telerrealidad". Pero, antes de publicarlo en la revista, quisiera adelantar por aquí una de las entrevistas que he realizado para llevar a cabo dicho proyecto, y que se incluirá en el reportaje final. Él es Abraham, participante del nuevo reality de MTV "Gandía Shore". Hoy he tenido la oportunidad de conversar con él, y nos ha hablado sobre lo que ha supuesto para él su paso por el programa, sus expectativas de futuro y lo que ha sido la experiencia "Gandía Shore", entre otras cosas. Aquí os dejo por adelantado la entrevista:

¿Qué fue lo que te impulsó para decidirte a entrar dentro de un reality show?
Básicamente, lo que me impulsó para entrar dentro de “Gandia Shore” fue la búsqueda de nuevas experiencias, y cambiar de rutina.

¿No tenías miedo al “que dirán” antes de entrar dentro del programa?
Si, eso siempre se tiene, sobre todo teniendo en cuenta que es un programa polémico. Pero al final cada uno queda como lo que es realmente y yo he actuado tal y como soy.

¿Qué crees que es lo que  va a gustar a la audiencia de Gandia Shore?
Sobre todo, lo que más va a gustar a la audiencia es que somos gente autentica, risueña, y sobre todo graciosos.

Gandía Shore es una adaptación de Jersey Shore, programa en el que sus participantes, salen de fiesta, tienen líos de una noche y viven con una actitud desinhibida y sin prejuicios. ¿Crees que esto podría perjudicar a tu reputación de cara a un futuro?
Nunca se sabe, está claro que si tienes una actitud algo más peculiar como alguno de los compañeros, pues puede que en un futuro te perjudique, pero yo estoy tranquilo y muy seguro de mi mismo.

¿Cómo crees que va a cambiar tu vida ahora que ha empezado a emitirse Gandía Shore?
Todavía no tengo ni idea de como me va a ir, está claro que algo me va a cambiar porque he pasado de ser un anónimo a alguien famoso, pero de momento sigo con mi vida normal y no te puedo decir hasta que punto me va a cambiar la vida

¿Te preocupa lo que puedan decir de ti familiares, amigos o conocidos por lo que vean en el programa?
Mi familia me conoce muy bien, saben que soy muy normal y me han apoyado en todo momento, diciéndome que vaya al programa y que sea yo mismo.

¿Cómo es la convivencia durante tanto tiempo con gente a la que en un principio ni conoces?
La convivencia es dura, y más aun con siete personas a las que no conoces de nada y cada uno tiene una forma de ser muy peculiar y alguna muy dura. Es difícil pero la verdad que luego te das cuenta que cada uno tiene su corazón, a pesar de las diferencias.

En los realitys se cuestiona siempre la veracidad de lo que estamos viendo. ¿Es real todo lo que vamos a ver en Gandía Shore, o por el contrario se hace uso de un guion  dentro del programa?
Para nada hay un guion ni nadie que nos diga que hacer. No hemos tenido contacto con nadie, solo con la productora Magnolia que me paso una nota una vez porque estaba malo, para poder ir a la farmacia o al médico ya que cuando salimos de casa tenemos que avisar unos diez minutos antes, para que el equipo y las cámaras se preparen.

¿Cómo resumirías la experiencia en “Gandía Shore”? ¿Qué te ha aportado?
Pensaba que no, pero he aprendido mucho.  Nunca había pensado que podría relacionarme con un tipo de gente como algunos de mis compañeros y aunque alguna sea una "choni" o alguno un "macarra", todos tienen corazón y a la hora de la verdad te das cuenta que son buenas persona.

¿Estarías dispuesto a repetir si MTV renovase por una segunda temporada?
Si, la experiencia ha sido buenísima y estoy deseando poder repetirla.

¿Por qué crees que en los últimos años se ha venido experimentando cierto gusto por este tipo de programas? ¿Qué crees que es lo que aporta a los espectadores?
Les permite ver el estilo de vida de unos jóvenes con los que mucha gente se identificará y mucha gente no. Hay un noventa por ciento de jóvenes que se siente identificado porque no hacemos nada que los jóvenes no hagan. Salir de fiesta, ligar con chicas y, sobre todo, divertirnos.