Hoy toca hablar de televisión. Y lo hago mas que nada porque cine y television han ido siempre de la mano. La una ha inspirado a la otra y viceversa, y del mismo modo que las nuevas influencias artisticas se han utilizado en el cine, la televisión no se ha quedado atras y tambien las ha empleado a la hora de crear sus historias particulares. Me refiero obviamente a la television americana, y no a la española. Si aqui el surtido en series de television denota cierto olor a batiburrillo (y hablo de todas las ficciones, ya sean comedia, drama o intriga) con interpretaciones que dejan bastante que desear, en EEUU hacen lo contrario y cada estreno televisivo supone una vuelta de tuerca a todo lo que se habia visto en television hasta ese momento. Aqui en España nos conformamos con ir a lo seguro, con estrenar series cada vez mas parecidas para asi poder mantener los datos de audiencia. No arriesgamos. Pero en EEUU sucede precisamente lo contrario. El publico no responde ante lo mismo de siempre, y no se conforman con ver series de tematica igual o parecida. Por eso, todas las cadenas deben hacer un lavado de cara cada año y renovarse a si mismas para crear series un poquito mas originales que las anteriores. El año de las series estadounidenses por excelencia fue el 2004, mas conocido como la "epoca dorada" de la television americana. Y sus iconos fueron tres series que rompian todos los esquemas vistos hasta ese momento: "Mujeres Desesperadas", "Lost" y "Anatomía de Grey".
Con millones de seguidores a nivel mundial, se convirtieron rapidamente en un exito de audencia pero no solo eso, sino tambien en autenticos iconos que fueron acumulando legiones de fans alrededor del globo. Pero como sucede con todo, poco a poco se fueron desgastando hasta que se convirtieron en la sombra de lo que un dia fueron. Es inmensa la variedad televisiva que podemos escoger dentro de las cadenas americanas. Si HBO es el mayor detector de snobs visto hasta la fecha, The CW es la mayor fuente de placeres culpables que la television ha podido crear. Despues está ABC, Showtime... Cada una ofrece un tipo de television especifico, pero lo verdaderamente importante es la gran cantidad de ficciones que nos podemos encontrar.
Aunque todos los amantes de las series americanas deseen que vuelva esa oleada de nuevas creaciones televisivas que sean capaces de colmar sus expectativas, el verano es para mi una de las fechas claves dentro de la television. Y aqui es donde queria llegar. Porque no he escrito todo esto para hablar de la television americana de forma general como es logico.
Si todavia hay alguien que cree que la TV del otro lado del charco esta en crisis, eso se debe a que todavia no ha visto "True Blood".
Sí. Para los que creiamos que lo habiamos visto practicamente todo en la pequeña pantalla, sin lugar a dudas estabamos equivocados. Ni las desesperadas de Marc Cherry, ni los medicos del Seattle Grace ni tan siquiera los perdidos del vuelo Oceanic, han conseguido levantar tantas ampollas como esta maravillosa creacion de Alan Ball, que ha sido capaz de poner de acuerdo a locos, cuerdos, snobs críticos y a la audiencia internacional, pero tambien los ha puesto en contra entre ellos con sus numerosas tramas, subtramas y multiples orgias viscerales y carnales. No sabemos porque, pero todo el mundo adora "True Blood". Es algo asi como la serie que todo adulto estaba deseando ver: accion, sexo y violencia en cada capitulo, pero sin desentonar con el desarrollo argumental del contenido en general.
No soy precisamente alguien a quien le guste las tramas de vampiros. Ni de lejos. Por eso todavia me pregunto como empeze a ver esta serie. Lo cierto es que "True Blood", sin comerlo ni beberlo, ha puesto a todo el mundo a sus pies. Son muchos sus personajes y giros argumentales (muchisimos) y sin embargo nunca llega a ser liosa y por eso cada capitulo, que dura aproximadamente una hora, se pasa volando. El espectador llega exhausto al final de todas sus temporadas, pero jamas a trompicones pues los guionistas han sabido hilvanar de forma prodigiosa todos los personajes que conforman el conjunto de esta extraña, particular pero sobre todo diferente serie de television.
Resulta muy complicado hablar de este fenomeno televisivo, que con cuatro temporadas a sus espaldas, resulta igual de fresco, inteligente y divertido que el primer dia. Todos sus seguidores coincidimos en lo mismo, y es que nunca llega a cansar. Da igual los episodios que veas por dia, que jamas sentiras la sensacion de pesadez o repeticion que puede ocurrir con la mayoria de series (o incluso hasta con peliculas) porque sus guionistas saben hacer de cada temporada un mundo en si mismo. Nunca sabes que te va a deparar cada capitulo, un dia todos son felices y se quieren entre ellos, como al otro se estan matando. Es esa compleja capacidad de dar un giro de 180 grados, sin restarle verosimilitud a la historia, lo que la ha alzado como una serie de culto y todo un ejemplo a seguir en cuanto a narrativa cinematografica. Porque al igual que el cine, "True Blood" es puro espectaculo. Y quien le busca dobles sentidos y lecciones acerca de la vida y la muerte para justificar su visionado, no merece disfrutar del entretenimiento puro y duro que supone esta serie televisiva. Porque al terminar de verla, no nos hace pensar acerca la sociedad en la que vivimos ni sacamos ningun mensaje acerca del ser humano y su condicion. No señores, "True Blood" no busca eso, pero tampoco hace falta. Y es que a estas alturas todavia no conozco a nadie que al finalizar algun episodio de esta serie haya tenido tiempo de ponerse a pensar en dobles sentidos. Como ya decia anteriormente, es tanta la vertiginosa accion concentrada en 60 minutos, que se acaba exhausto. Es imposible pensar en algo mas excepto en la inmensa labor de sus guionistas a la hora de contarnos los entresijos de esa oscura localidad llamada Bon Temps, donde cualquier cosa puede pasar. Ya no solo el publico ha conseguido conectar con los personajes de tan enigmatico pueblo, sino que la critica nos ha dado la razon y poco a poco se ha convertido en el mayor fenomeno mediatico de la television americana del momento.
Antes lo decia, y lo vuelvo a repetir: el cine y la television se influencian mutuamente. Y actualmente, si hay algo que los guionistas de Hollywood deben tener en cuenta a la hora de escribir sus peliculas, sin duda alguna es la estructura narrativa de "True Blood". Una serie extremadamente original, que no deja a nadie, repito, A NADIE, indiferente. Por eso la recomiendo a todo el mundo, ya que lo bueno que tiene es que no esta dirigida a un publico concreto y cualquiera puede disfrutar con sus contenidos.
Al principio puede parecer chocante y hasta grotesca, pero una vez que hayais decidido seguirle el juego y adentraros en el interior de ese pueblo sureño, os dareis cuenta de que nunca antes habiais visto nada remotamente parecido. Creánme, la televisión ya no volvera a ser la misma una vez que hayais visto "True Blood". Y no, no es una forma de hablar.


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