Saturday, 27 October 2012

TELERREALIDAD



El concepto “reality show” llega a España
El auge de los reality shows llegaron a nuestro país con la llegada del nuevo milenio. Desde entonces, han sido innumerables los distintos formatos de telerrealidad que han ido desfilando por nuestras pantallas, con mejor o peor índice de audiencia. Justo en el año 2000 se estrenaba en España el primer reality show patrio, y el más importante hasta la fecha: Gran Hermano.
En un principio, se vendió a Telecinco el formato como un experimento sociológico que nunca jamás se había hecho en España y que consistía en reunir a una serie de desconocidos en una casa, durante casi tres meses, sin televisión, lavadora, lavavajillas y, en definitiva, ningún tipo de aparato eléctrico. Ese era el principal gancho que poseía el programa: ver como un grupo de personas era capaz de convivir sin ninguna noticia del exterior, y sin aparatos eléctricos que les facilitasen el día a día. Pero, con el tiempo, se demostró que lo que de verdad llamaba la atención de Gran Hermano no era eso, sino la convivencia entre los distintos miembros de la casa. Discusiones, gritos, peleas, amores, líos de una noche, traiciones, amistades, reconciliaciones… fue lo que hizo que la audiencia española se enganchase de forma irremediable al nuevo concurso que Zeppelin producía para Telecinco. Y tras el éxito de su primera edición, llegaron las siguientes y así año tras año, hasta llegar a su edición número trece este año 2012. De forma inesperada, los concursantes que habían participado en el programa se convirtieron, para bien o para mal, en personajes televisivos de gran actualidad y toda España les conocía. A partir de ese momento, miles de personas desearon entrar en el programa o bien para vivir la experiencia, o bien para saltar a la fama. Esto lo podemos ejemplificar perfectamente en el caso de  Aristidín, concursante de la última edición de Gran Hermano que pagó 60000 euros por entrar a concursar en el programa.
Gran Hermano fue el concurso pionero en lo que a reality shows se refiere, dentro de España. Tras él vendrían multitud de formatos diferentes pero con la misma esencia: la telerrealidad como bandera. Irrumpieron en la pequeña pantalla programas como La isla de los famosos, Operación Triunfo, Hotel Glamour, Supervivientes, El Bus o La Granja. Y todos compartían las mismas similitudes con el reality “madre”: un grupo de individuos que no se conocían con anterioridad, conviviendo juntos, y grabados las 24 horas del día.
Pero pronto el factor novedad desapareció, y muchos telespectadores comenzaron a ver en este tipo de programas nada más que vulgaridad, discusiones, gritos y, en definitiva, la utilización de los sentimientos y emociones de los participantes como forma de vender espectáculo. Precisamente por esto, los realitys entraron a formar parte de lo que muchos llamaban “telebasura”. Entonces, ¿Qué son realmente los reality shows? ¿Experimentos sociológicos? ¿O simple telebasura? Para dar respuesta a estos planteamientos, tendríamos que entender que es exactamente la telebasura y porque los reality shows podrían entrar a formar parte de este conjunto.
La “telebasura” asociada a los reality shows
La telebasura propiamente dicha comenzó en EEUU. Hacia la década de los ochenta, las televisiones norteamericanas optaron por incluir en su parrilla televisiva una serie de espacios cuya temática giraba en torno al morbo y la violencia, con costes que resultaban muy económicos. Esto se aplicó también a los informativos, que optaron por incluir una mayor cantidad de imágenes violentas. A partir de aquí, comienzan a surgir no sólo una nueva forma de hacer televisión, sino también prensa, ya que los periódicos y las revistas adoptaron estas nuevas tendencias que impregnaban la televisión. La pequeña pantalla comenzó a llenarse cada vez más de este tipo de programación, que hacía que la gente se preguntase si lo que estaba viendo era la realidad, o por el contrario era una nueva forma de vender la realidad que las cadenas se inventaban. Poco a poco, esto se fue exportando a otros países. Dentro de la denominada “telebasura” los primeros programas de éxito que comenzaron a generalizarse fueron los “talk – shows”, antecedente directo de los llamados reality shows. Aquí en España, un ejemplo de “talk – show” lo tenemos en “De tú a tú” o “El diario de Patricia”, ambos emitidos por la cadena Antena 3. Con el tiempo, los talk – shows cada vez han ido degenerando más, hasta ser criticados por gran parte de la sociedad, que se asombran de ver como la televisión utiliza  las desgracias ajenas para ganar dinero a su costa. En 1995, una investigación publicada por el “New York Post” ponía en evidencia la naturaleza de los talk – shows en EEUU, lugar de origen de los mismos, por utilizar a actores que se encargaban de interpretar las distintas situaciones que iban sucediendo a lo largo del programa.
En España, el inicio de la telebasura lo encontramos a principios de los años noventa, y tienen su origen en las cadenas privadas. Poco a poco, fueron generalizándose hasta convertirse en todo un éxito. Según Elisa Chuliá, socióloga de la comunicación,  “ver la vida de los otros nos conforta. Si es mejor, nos identificamos con ellos, y si es peor, nos alegramos de no estar tan mal. Es un eficaz sedante para la sociedad”. Sin embargo, para el catedrático de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid Manuel Núlez Encabo, “no se puede afirmar con un mínimo de rigor que la telebasura responda a la demanda de los ciudadanos, ya que previamente desde las cadenas de televisión se han fomentado los elementos básicos para que existan telespectadores “encadenados””.
El Consejo Audiovisual de Cataluña publicó un informe titulado “Consideraciones sobre la telebasura”, en el que señala que “telebasura” es un conjunto de modalidades televisivas y no un género televisivo específico. Lo que crítica no es un género de televisión, sino más bien un tipo de televisión degradante en la que no se tiene en consideración ningún valor fundamental de la persona, y haciendo uso de un lenguaje repleto de palabras mal sonantes, gritos, y grosería.
Por tanto, el nacimiento en España de los reality shows y, hablando en líneas generales, de lo que muchos denominan “telebasura”, lo encontramos con el surgimiento de las cadenas privadas en el panorama televisivo. El impulso definitivo que hizo posible el nacimiento de estas cadenas privadas tuvo lugar en el momento en que el Congreso de los Diputados aprobó el 14 de Abril de 1988 la Ley de televisión privada, publicada en el BOE el 5 de Mayo. Gracias a esto, el 25 de agosto de 1989, el Consejo de Ministros asignó las tres concesiones administrativas necesarias que salieron a concurso, con una validez de diez años renovables,  a Antena 3, Telecinco y Canal +.
En los años 90, apenas se aprecian grandes diferencias entre lo que se emite en la televisión pública,  y en la privada. Por eso, a partir de este momento la televisión se empieza a entender como un negocio y los canales se lanzan a competir entre ellos con sus diferentes programas, en busca de la mayor audiencia. Todos estos cambios, marcaron el inicio de una etapa histórica totalmente nueva en la televisión española, en donde se incluye el boom del reality show (al que también podemos referirnos como reality game) desencadenado, como ya dijimos anteriormente, por el estreno de Gran Hermano.
Gran Hermano supuso para la televisión en España una renovación nunca vista hasta entonces de las estrategias de producción y programación de las cadenas durante los años posteriores. El reality destacó durante los primeros años del 2000 por ser el género estrella en las televisiones privadas, junto con el reality game, que se puede definir como una combinación del reality show (hasta ese momento los reality show lo conformaban los talk shows) con el concurso.
El reality show nace de la combinación de dos tipos de programa: los de variedades, y los del género informativo. Antes de la llegada de Gran Hermano, el reality de más éxito en nuestro país, y también de los más criticados, fue ¿Quién sabe dónde?, programa que lideró el ranking de programas más vistos.
Desde que el 23 de abril de 2000  Telecinco estrenó la primera edición de Gran Hermano, toda su oferta televisiva se centró en este formato. Gran Hermano era una adaptación de un polémico formato holandés llamado Big Brother, inspirado en la historia que George Orwell plasmaba en su obra 1984, en la que un “Gran Hermano” vigilaba mediante videocámaras los movimientos de los ciudadanos, carentes de verdadera libertad en una sociedad férreamente controlada.
La realización de este primer reality propiamente dicho, resultaba muy compleja, ya que era necesario un trabajo continuo de veinticuatro horas. Al igual que cualquier ficción televisiva estructurada en capítulos, Gran Hermano exigía la narración de una historia, protagonizada por unos personajes y compuesta por una serie de tramas entrelazadas. Al poco de emitirse en España, el programa condicionó toda la oferta de Telecinco y la de la competencia. La primera edición se saldó con un 49,3% de share y 8.356.000 espectadores. Telecinco siguió apostando temporada tras temporada por diferentes reality games, y además de Gran Hermano, pasaron por la cadena otros como Gran Hermano VIP, Hotel Glamour o La casa de tu vida.
Quedó así abierta la puerta a los reality show en televisión, y las diferentes cadenas no dudaron ni un solo instante en subirse al carro de estos exitosos formatos y crear los suyos propios siguiendo la línea de Gran Hermano. Algunos de los realitys más conocidos que hemos podido ver son los ya mencionados Hotel Glamour, La Granja, La isla de los famosos u Operación Triunfo. Pero, con mayor o menor éxito, en nuestro país se han producido infinidad de formatos de telerrealidad: Confianza Ciega, Factor X, Popstars, Perdidos en la tribu, Billete a Brasil, Acorralados, Fama, Mujeres y Hombres y Viceversa, y un largo etc…
Cómo son vistos los reality shows por la sociedad
Con el tiempo, la crítica a este tipo de formatos no se hizo esperar. Lo que en un principio fueron siendo concursos de convivencia, con el tiempo fueron adaptándose a los gustos y las exigencias de un tipo de espectadores que demandaban cada vez más morbo en la televisión. Como las productoras de este tipo de programas sabía qué era lo que generaba audiencia, fueron ajustando los procesos de selección de sus castings eligiendo a un tipo de perfil cada vez más afín a lo que antes utilizábamos para definir la telebasura: gente vulgar, chillona, de bajo nivel cultural y sin tapujos a la hora de discutir a voces o mantener relaciones sexuales delante de toda España. Poco a poco, Gran Hermano y con él el resto de reality shows, fueron alejándose del experimento social que pretendían ser en televisión, y acercándose cada vez más a lo que muchos definían como “telebasura”. Pero lo que de verdad preocupa a los estudiosos de estas ramas de la comunicación, como María del Mar López Talavera o Julia Bordonado Bermejo, es que este tipo de programas supere más del 60% de la programación televisiva en prime time.
A día de hoy, este tipo de formatos acaparan más críticas negativas que positivas por todo lo dicho anteriormente. Se dice de ellos que son un mal ejemplo para la sociedad y que solo sirven para alimentar el morbo entre otras muchas cosas. El ejemplo más cercano lo tenemos en el reality que la cadena MTV estrenó el domingo 14, con un gran éxito de audiencia: “Gandía Shore”. El programa cuenta las peripecias de ocho jóvenes de vacaciones en Gandía, que viven de forma desinhibida y sin ningún tipo de prejuicios, mostrando ante las cámaras sus noches de fiesta, alcohol, relaciones sexuales entre ellos y con desconocidos, peleas, amor… El programa es una adaptación del reality norteamericano “Jersey Shore” (de gran éxito internacional, a la par que criticado) y lleva acaparando polémica desde su primer día de grabación, al agredir una de las participantes a una ánonima. Dos días después de su estreno, la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales ya ha pedido a los anunciantes que boicoteen el programa por la imagen que da de los jóvenes, promoviendo hábitos poco saludables, sexo y actitudes machistas que denigran. Sea como sea, el programa se saldó con un 21% de share, toda una proeza para un canal minoritario como MTV.
Los reality shows vistos por algunos de sus protagonistas:
Ahora toca conocer cómo son verdaderamente los reality shows desde dentro, y como lo viven sus protagonistas. Porque, si hay algo que todos nos hemos preguntado alguna vez, es cómo continua la vida después de un reality. Algunos se hacen famosos y pasan a ser colaboradores de algún tipo de programa del corazón, otros caen en el olvido de forma involuntaria mientras que otros, prefieren mantenerse en el anonimato voluntariamente. Además, también están aquellos a los que la incorporación a su vida diaria es más complicada de lo que habían previsto por el hecho de haber participado en un programa de esta índole.
Para Berta Renedo, ex – concursante de Gran Hermano 12 + 1, la experiencia en el concurso de Telecinco se ha quedado en eso, una experiencia más que le ha hecho aprender a conocer aspectos de sí misma que ni conocía. Reconoce que no le ha cambiado la vida en lo más mínimo y que ella sigue con la vida que tenía antes de entrar en el programa. Pero lo que llama especialmente la atención, es la posibilidad que ella plantea de que en el programa exista tongo. En Gran Hermano, siempre se ha rumoreado sobre esa posibilidad, que no hacía sino restar aún más credibilidad al programa. Berta ha reconocido que en Gran Hermano, como en cualquier otro programa de televisión, se tocan los resultados en función de la audiencia que, al fin y al cabo, es lo que se busca en cualquier programa televisivo.
Lo mismo opina Veronica Crespo, compañera de Berta Renedo en el programa, afirmando que después de todo lo que ha visto dentro de la casa y fuera, no le sorprendería lo más mínimo que hubiese tongo y, es más, ella misma así lo cree. Para ella, al contrario que para Berta Renedo, el programa le ha dado mas cosas negativas que positivas. Confesó haber entrado dentro del concurso en busca de dinero, pero no de fama, ya que su relación con el programa iba a limitarse a lo que hiciese dentro del concurso y siempre se negó a vender su vida una vez que hubiese salido de la casa. Al contrario de lo que pensaba antes de entrar, Gran Hermano le ha hecho perder más dinero del que esperaba ganar, y reconoce que una vez se termina el programa se cierran más puertas de las que se abren.
Ellas son dos concursantes de una edición de Gran Hermano ya finalizada, pero sus opiniones coinciden con lo que muchos ex – concursantes han dicho del programa una vez que este ha finalizado. Y es que, para muchos de ellos, la vida después de Gran Hermano no es fácil. Esto se debe a la relación directa que se establece entre el programa y la telebasura. Aunque mucha gente ve el programa, éste sigue viéndose con malos ojos por gran parte de la sociedad, y precisamente por eso incorporarse a la vida diaria después de haber estado en el programa no ha resultado fácil para muchos de ellos. A nosotros nos lo ha dicho Berta Renedo y Verónica Crespo, pero en televisión lo han dicho gran parte de los concursantes que han pasado por la casa.
Por otro lado, también pudimos hablar con Abraham, participante del nuevo reality de MTV que anteriormente mencionábamos, “Gandía Shore”. Al contrario que Verónica y Berta, Abraham aún no sabe lo que es la vida después de “Gandía Shore”. El programa aún se está emitiendo y, dado su éxito, seguramente renueve para una segunda temporada. Llevan dos episodios, pero ya cuenta con mas de 22.000 seguidores en twitter. Para él, la fama acaba de empezar y todavía no sabe que le puede deparar. Él está tranquilo y no tiene miedo al que dirán, a pesar del tipo de programa al que ha entrado. Afirma que en “Gandía Shore” no hay ningún guión y que todo lo que vamos a poder ver, es real al cien por cien. Para él, de momento la experiencia ha sido más que positiva y estaría dispuesto a repetirla cuando sea. Pero aún no sabe hasta que punto va a cambiarle la vida haber entrado dentro del programa, ya que su fama aún está floreciendo.
Visto esto… ¿Qué es realmente un reality show? ¿Un arriesgadísimo experimento social-televisivo? ¿Simple telebasura? Lo que está claro, es que aún a día de hoy, y doce años después del estreno del primer reality show patrio, la polémica aún continúa girando alrededor de este tipo de formatos, levantando tanto odio como pasiones a partes iguales. Hay quien opina que deberían desaparecer por todo lo que suponen, mientras que otros desean su permanencia en antena por mostrar al ser humano tal y como es. ¿Quién lleva entonces razón? Probablemente los dos, o ninguno. Pero si hay una cosa que está clara, es que mientras este tipo de producciones continúen cosechando las audiencias millonarias que consiguen semana tras semana, permanecerán en antena el tiempo que sea necesario, hasta que el público diga “basta”. Porque, al fin y al cabo, en televisión es la audiencia la que tiene la última palabra.

Wednesday, 24 October 2012

Comienza la conquista en "Terra de bloggers"

El día se acerca. Es hora de llevar a cabo la conquista de uno de los reinos más importantes de la blogosfera. Se trata de una isla aún por descubrir, y a la que sin duda muchos barcos están dispuestos a zarpar en las próximas semanas para alzarse con el codiciado premio: ni más ni menos que poder escribir durante un año en el prestigioso portal español de Terra. 
No, señoras y señores, no me he vuelto loco aunque pueda parecerlo. Hablo de la novedosa propuesta que Terra  ha lanzado para todos aquellos bloggers que quieran formar parte de su equipo durante el próximo año 2013. 
Se trata de "Terra de bloggers", una reinvención jamás hecha en el territorio de la comunicación, y en el que el portal de noticias seleccionará a los mejores bloggers a través de un original proceso de selección dividido en tres fases. Los cuatro ganadores, pasarán a ser colaboradores remunerados durante todo el año 2013. 
Cuatro ganadores, cuatro secciones: deportes, entretenimiento, estilo de vida y actualidad. Cada sección es un reino aún por conquistar para todos aquellos intrépidos blogueros que se atrevan a formar parte de está fantástica aventura por cuyo premio final, estoy seguro, lucharemos con uñas y dientes para que gane el mejor. 
Fue ayer justo cuando descubrí "Terra de bloggers", y no he dudado lo más mínimo en embarcarme hacía esta travesía en busca de mi isla, que ya tiene nombre propio: "Fun Island". Ese es mi destino, y hacia donde navegaré en las próximas semanas.
Me encontraré con obstáculos durante el camino, eso es algo de lo que estoy convencido y que desde luego no podré evitar. Pero si hay algo de lo que sí estoy seguro, es que lucharé hasta el final por conquistar esa isla que, aún estando muy lejos, desde aquí puedo divisar.
Espero que la suerte me acompañe. Hoy, 24 de octubre, comienza mi aventura. 

Tuesday, 23 October 2012

Imposible no cabrearse


Es la película del año, de eso no cabe ninguna duda. Meses y meses de espera para la superproducción de J.A Bayona han dado ya sus frutos, algo que se puede traducir en las increíbles cifras de recaudación que lleva sólo en España. Acompañada de una grandilocuente campaña de marketing a cargo de Mediaset, "Lo imposible" ya ha superado todas las expectativas.
Sin embargo, y bajo mi humilde punto de vista, estamos ante el mayor chasco que el cine español nos ha dejado recientemente. Vale, sí... es española y para muchos ni si quiera lo parece, tiene unos efectos especiales que quitan el aliento... ¡Y actúan en ella Naomi Watts y Ewan Mcgregor! Independientemente de todo esto (que parece ser que es lo único por lo que se esta juzgando a "Lo imposible") la película está totalmente vacía de contenido, no me emociona lo que Bayona muestra en la gran pantalla y, lo que es más irritante aún, se esfuerza fotograma a fotograma en arrancar la lágrima fácil al espectador poniendo música pastelosa y blandengue a todo trapo.
Tengo que reconocer que "Lo imposible" no es una película pésima ni mucho menos. Pero está lejos de ser la obra maestra que nos están intentando meter por los ojos de forma descarada y vergonzosa. 
Basada en hechos reales, esta es la historia de una familia que lucha por sobrevivir tras vivir en sus propias carnes el desgraciado tsunami que arrasó el sudeste asiático en 2004. El problema comienza cuando Bayona pasa por alto el hecho de que, como espectadores, lo primero que debemos hacer es conectar con la familia, conocerles y dedicar al menos unos minutos a profundizar sobre ellos. Pero el director prefiere saltarse este paso y nos presenta a unos personajes planos, estereotipados y con un guión plagado de tópicos y lugares comunes. Digamos que se ha optado por la vía fácil y se ha hecho un batiburrillo de todo lo que gusta en el cine de Hollywood para venderlo al extranjero bajo la firma española, en lo que parece un ejercicio por demostrar que "aquí tambien sabemos hacer buen cine" (aunque mi concepto de buen cine discrepe por completo del que tiene el señor Bayona). 
De este modo, se recurre a lo fácil: gente llorando a cada secuencia y música que de pena. Mucha música que de pena para hacer llorar al personal. Y así tenemos la fórmula mágica de "Lo imposible". La historia, el guión o los personajes son lo de menos. 
Eso sí, la fotografía y, como decía anteriormente, los efectos visuales, son de diez. Y reconozco que durante la recreación del tsunami sentí verdadera angustia. Porque lo mejor de "Lo imposible" está en su primera media hora. Es lo primero y lo único que se debe ver de esta película porque el resto se lo pueden ahorrar. 
Básicamente, J.A Bayona ha firmado una película hecha para gustar a las masas. Para espectadores que, por el simple hecho de que ataquen sus conductos lagrimales con recursos de parvulario, consideran que han visto una buena película. A mí sin embargo, me parece que he visto una película tramposa por el uso que se hace la música y de la historia, facilona, muy simple, y sobre todo estúpidamente comercial. 
Lo siento, pero cosas como estas me cabrean. Me cabrea que un director quiera llevarse unos cuantos millones de euros a su bolsillo riéndose del espectador y tratándolo como si fuese tonto.
No me creo esta película, no me emociona y tampoco me involucro con sus personajes porque ni siquiera se molestan en presentárnoslos. 
En conclusión, por todo lo dicho anteriormente es por lo que considero que esta película es el chasco del año. Habrá gente que la idolatre y vea en ella virtudes que no tiene. Como digo siempre, el cine como todo en la vida es cuestión de gustos. Pero yo tengo muy claro que "lo imposible" realmente, es que esta película pueda ser tomada en  serio. Mal Bayona, muy muy mal.

Monday, 15 October 2012

Entrevista a Abraham, de Gandia Shore

La próxima semana se publica en la revista InMagazine el reportaje titulado "Telerrealidad". Pero, antes de publicarlo en la revista, quisiera adelantar por aquí una de las entrevistas que he realizado para llevar a cabo dicho proyecto, y que se incluirá en el reportaje final. Él es Abraham, participante del nuevo reality de MTV "Gandía Shore". Hoy he tenido la oportunidad de conversar con él, y nos ha hablado sobre lo que ha supuesto para él su paso por el programa, sus expectativas de futuro y lo que ha sido la experiencia "Gandía Shore", entre otras cosas. Aquí os dejo por adelantado la entrevista:

¿Qué fue lo que te impulsó para decidirte a entrar dentro de un reality show?
Básicamente, lo que me impulsó para entrar dentro de “Gandia Shore” fue la búsqueda de nuevas experiencias, y cambiar de rutina.

¿No tenías miedo al “que dirán” antes de entrar dentro del programa?
Si, eso siempre se tiene, sobre todo teniendo en cuenta que es un programa polémico. Pero al final cada uno queda como lo que es realmente y yo he actuado tal y como soy.

¿Qué crees que es lo que  va a gustar a la audiencia de Gandia Shore?
Sobre todo, lo que más va a gustar a la audiencia es que somos gente autentica, risueña, y sobre todo graciosos.

Gandía Shore es una adaptación de Jersey Shore, programa en el que sus participantes, salen de fiesta, tienen líos de una noche y viven con una actitud desinhibida y sin prejuicios. ¿Crees que esto podría perjudicar a tu reputación de cara a un futuro?
Nunca se sabe, está claro que si tienes una actitud algo más peculiar como alguno de los compañeros, pues puede que en un futuro te perjudique, pero yo estoy tranquilo y muy seguro de mi mismo.

¿Cómo crees que va a cambiar tu vida ahora que ha empezado a emitirse Gandía Shore?
Todavía no tengo ni idea de como me va a ir, está claro que algo me va a cambiar porque he pasado de ser un anónimo a alguien famoso, pero de momento sigo con mi vida normal y no te puedo decir hasta que punto me va a cambiar la vida

¿Te preocupa lo que puedan decir de ti familiares, amigos o conocidos por lo que vean en el programa?
Mi familia me conoce muy bien, saben que soy muy normal y me han apoyado en todo momento, diciéndome que vaya al programa y que sea yo mismo.

¿Cómo es la convivencia durante tanto tiempo con gente a la que en un principio ni conoces?
La convivencia es dura, y más aun con siete personas a las que no conoces de nada y cada uno tiene una forma de ser muy peculiar y alguna muy dura. Es difícil pero la verdad que luego te das cuenta que cada uno tiene su corazón, a pesar de las diferencias.

En los realitys se cuestiona siempre la veracidad de lo que estamos viendo. ¿Es real todo lo que vamos a ver en Gandía Shore, o por el contrario se hace uso de un guion  dentro del programa?
Para nada hay un guion ni nadie que nos diga que hacer. No hemos tenido contacto con nadie, solo con la productora Magnolia que me paso una nota una vez porque estaba malo, para poder ir a la farmacia o al médico ya que cuando salimos de casa tenemos que avisar unos diez minutos antes, para que el equipo y las cámaras se preparen.

¿Cómo resumirías la experiencia en “Gandía Shore”? ¿Qué te ha aportado?
Pensaba que no, pero he aprendido mucho.  Nunca había pensado que podría relacionarme con un tipo de gente como algunos de mis compañeros y aunque alguna sea una "choni" o alguno un "macarra", todos tienen corazón y a la hora de la verdad te das cuenta que son buenas persona.

¿Estarías dispuesto a repetir si MTV renovase por una segunda temporada?
Si, la experiencia ha sido buenísima y estoy deseando poder repetirla.

¿Por qué crees que en los últimos años se ha venido experimentando cierto gusto por este tipo de programas? ¿Qué crees que es lo que aporta a los espectadores?
Les permite ver el estilo de vida de unos jóvenes con los que mucha gente se identificará y mucha gente no. Hay un noventa por ciento de jóvenes que se siente identificado porque no hacemos nada que los jóvenes no hagan. Salir de fiesta, ligar con chicas y, sobre todo, divertirnos.



Tuesday, 11 September 2012

Puñaladas de realidad


 Von Trier se ha convertido de forma lenta pero inexorable, en uno de mis directores favoritos sin lugar a dudas. Sus películas tienen algo mágico que hacen que me adentre en su particular mundo y forme parte de historias tan fantásticas y hermosas, pero también tristes y brutalmente demoledoras. Porque si hay algo que tienen en común en todas las películas del director danés, es que no se permiten la licencia de dar concesiones al espectador. Simplemente se nos presenta una historia, y se va desarrollando delante de nuestros ojos con todas sus consecuencias. Asistimos así a un espectáculo de emociones digno de ser disfrutado, pero sobre todo, de sentirse. Aunque es cierto que con los años Lars Von Trier ha ido desvariando, se ha alejado por completo del dogma y ha dirigido películas cuya calidad dista mucho de sus primeros films (veáse Anticristo o Melancholia), siempre será recordado por regalarnos auténticas obras maestras como "Rompiendo las olas" o "Bailar en la oscuridad", dos de sus películas con mayor reconocimiento internacional.
Me gusta el cine de Von Trier porque no muestra en pantalla lo que nosotros queremos ver, algo a lo que los grandes estudios de Hollywood por desgracia nos tienen más que acostumbrados, sino que enseña aquello que él quiere que veamos. No le importa levantar ampollas, o destrozar el aguante psicológico de sus espectadores. Se limita a contar una historia y a desarrollarla y desmenuzarla de la forma en que a él le da la real gana. Sus personajes sufren, son humillados, destrozados, despojados de su dignididad, pero también aman, son felices, defienden sus ideales(o no) pero en definitiva... viven.
La vida. Ese es el eje sobre el que giran todas sus peliculas. La vida en todas sus facetas posibles: la vida en pareja, la vida en sociedad, la vida de la alta burguesía, la vida de las clases más desfavorecidas... Haciendo uso de una intensa crítica social, el director danés utiliza todo lo que está en sus manos para abarcar los aspectos más importantes del ser humano en todas sus películas, dando eso sí su particular visión al respecto y abriendo la veda a intensos debates.
En "Los idiotas", su película más idolatrada y odiada a partes iguales, nos mostraba a un grupo de gente de clase media-alta que se reunía para hacerse pasar por disminuidos psíquicos. Con esta premisa en apariencia simple y sencilla, Lars Von Trier consiguió remover la conciencia individual del mundo entero (entre los que me incluyo) y sobre todo nos hizo reflexionar y pensar sobre la sociedad en la que vivimos, en la que somos incapaces de defender nuestras ideas, pensamientos, valores y principios por el temor al qué dirán, siendo todos al fin y al cabo un rebaño de ovejas.
Pero antes de esta espectacular obra maestra, el danés dirigió "Rompiendo las olas", un intenso drama cuyo eje argumental se centraba en la capacidad que tiene el amor de salvar a las personas. O quizás hablase de como el amor nos destroza y hace que nos humillemos y degrademos  hasta límites insospechados. No sé cual de las dos interpretaciones es la más acertada, quizás ambas lo sean, o quizás ninguna, pero lo que si sé es que tras visionar esta película asistí a un verdadero huracán emocional en el que Von Trier deja aturdido al espectador con una historia de amor como nunca antes se había visto en la gran pantalla, en la que a pesar de dejar K.O a su audiencia por lo dramático de su historia, hay un hueco para la esperanza y la fe en el ser humano.
Mas tarde Lars volvería a tocar hondo el ánimo de su público con "Bailar en la oscuridad" y "Dogville". La primera es la historia de una mujer ciega condenada injustamente por un sistema corrupto, y la segunda muestra hasta donde es capaz de llegar el ser humano cuando tiene poder sobre otra persona y puede hacer con ella lo que le venga en gana. Salta a la vista pues, que ante todo, este director hace cine social. Cine grande, duro, desgarrador, pero importante, necesario y útil. Sus películas no van a cambiar el mundo, pero si dejarán reflexionando sobre la sociedad en la que vivimos a todo aquel que tenga el valor y el coraje para atreverse con ellas.
Básicamente, estas cuatro películas bastan y sobran para poder decir que Lars Von Trier es un auténtico genio. Despues de ellas vendrían "Manderlay" (secuela de Dogville pero centrados en otros aspectos sociales como la esclavitud) la polémica y provocadora "Anticristo" y su último trabajo: Melancholia.
Debo decir que en "Anticristo" a Von Trier se le fue el asunto de las manos, y acabó rodando una película de terror psicológico, por clasificarla de alguna manera, en la que la genialidad que le caracteriza brilla por su ausencia, y se limita a buscar la provocacion con escenas muy subidas de tono, ya sea haciendo uso del sexo explícito (recurso que ya utilizó en "Los idiotas" pero no de forma  injustificada como en este caso) como de la violencia más gratuita. Por su parte, "Melancholia" narra la celebración de una boda en una alejada mansion de campo en Dinamarca, a escasos días de que el planeta Melancholia choque contra la Tierra. La película en sí no es mala, ni mucho menos, pero carece de la emoción y el carisma de sus anteriores trabajos, así como de esa capacidad de sacudida interior que tenían sus primeras peliculas.
En resumidas cuentas, Lars Von Trier es el salvador del cine en estado puro. Sus dos ultimos trabajos no están a la altura, eso es cierto, pero el valor que tienen todas sus películas anteriores son más que suficientes como para poder decir que estamos ante uno de los mejores directores del siglo XXI. Desde aquí, recomiendo no perderse a este inmenso director a aquellos que se atrevan con algo diferente. Aviso  que sus peliculas no son para todos los gustos, pero si hay algo en lo que estarán de acuerdo conmigo, es que a día de hoy son muy pocos los directores capaces de lograr que su cine no sólo se apodere de nuestro alma y de nuestros sentimientos, sino que tambien nos haga pensar y reflexionar tantísimo como el de Von Trier. Indispensable descubrirle, no se arrepentirán.

Wednesday, 5 September 2012

"Un dios salvaje" o de como volverse loco en el siglo XXI


Polanski se atreve con la adaptacion de una obra de teatro en su última película: "Un dios salvaje".
La historia nos habla de dos matrimonios que se reunen para hablar sobre una pelea acaecida entre sus respectivos hijos, en la que uno de ellos acabo herido al ser golpeado con la rama de un árbol, perdiendo dos dientes.
En un principio, todo parece ser de lo más normal. Ambos matrimonios conversan educadamente, intercambian opiniones, toman café entre risas corteses...  pero poco a poco se empiezan a dejar ver ciertos resquemores que comienzan a salir a la superficie. Lo que habia empezado como una conversacion amistosa y agradable, empieza a convertirse en una acalorada discusion en la que ambos padres se culpan los unos a los otros, en un "tour de force" entre la pareja formada por Kate Winslet y Cristoph Waltz, y Jodie Fosteer y John C. Reilly.
Sin ser una pelicula redonda, "Un dios salvaje" me ha parecido un film más que correcto. Entretenida de principio a fin y sin un minuto de aburrimiento (además dura bastante poco, no llega a los ochenta minutos) la película nos sumerge de lleno en esa atmósfera tensa, en el hogar del matrimonio del niño "agredido". Estando la pelicula integramente rodada en ese apartamento, Polanski consigue la sensación claustrofobica y estresante a medida que la discusion va "in crescendo". Pero "Un dios salvaje" tiene un don, y es su puntiagudo e hiriente sentido del humor.
Siendo honesto, creo la pelicula no se sostendría por ningun lado sin tener en cuenta dos cosas: el humor anteriormente mencionado, y las interpretaciones del cuarteto protagonista. En primer lugar, las notas irónicas y divertidas consiguen relajarnos, hacer mas llevadero el enfrentamiento que está teniendo lugar a tiempo real delante de nosotros. Porque, pudiendo haber sido un drama sobre buenos y malos, "Un dios salvaje" termina por definirse como una comedia. Comedia dramática quizás, sí, pero comedia al fin y al cabo. Por otro lado, son las interpretaciones de Walt, Foster, Winslet y Reilly las que ensalzan esta última obra de Polanski hasta convertirla en un largometraje muy bueno, y altamente recomendable.
Al terminar de ver la película, todos sus personajes se han desnudado interiormente ante la cámara en ochenta minutos. Se han despojado de sus máscaras de "matrimonio ejemplar" y, como dice Waltz en un momento de la pelicula, han acabado sucumbiendo a las máximas de un dios salvaje. Lo que empieza siendo una conversacion formal acerca de una pelea en un parque entre dos niños, acaba poniendo al descubierto los desequilibros emocionales de estos cuatro personajes, sus miedos, sus prejuicios, hasta terminar con un magnifico plano final en el que se pone en evidencia de forma metafórica los valores del ser humano dentro de una sociedad en la que le damos importancia a verdaderas nimiedades, en vez de preocuparnos de lo que veraderamente importa.
En conclusion, "Un dios salvaje" es una buena película, que sin ser de las mejores de Polanski, me atrevo a recomendar por su punzante moraleja, y el vertiginoso entretenimiento de su narración, asi como sus espectaculares interpretaciones.

Wednesday, 29 August 2012

Cine de leyenda

Si con "Batman Begins" Cristopher Nolan puso las expectativas altas con respecto a una posible continuación, "El caballero oscuro" hizo lo imposible: no solo las superó con creces sino que prácticamente hizo imposible que cualquier otra secuela la igualara o superara.
La expectación mediática ante "La leyenda renace" se remonta meses y meses antes de su estreno. Legiones de fans han ido especulando en blogs y portales de internet sobre las posibilidades que esta nueva entrega de la trilogía de Cristopher Nolan sobre El Caballero Oscuro tenía, y una vez que la película se estrenó, la división de opiniones no se hizo esperar.
Pero no voy a entrar a hablar sobre aquellos a los que les gustó esta tercera parte y aquellos que por el contrario, decepcionó o simplemente no gustó. Para mí, "La leyenda renace" solo tiene un calificativo, y es el de OBRA MAESTRA. Tal cual, con letras mayúsculas incluidas.
Si la industria del cine tiene a día de hoy un auténtico genio, ese es sin duda el señor Nolan. Su mayor mérito no está en hacer auténticas joyas, sino en saber fusionar el cine comercial, el palomitero de toda la vida, con el cine de calidad. Desde siempre, las buenas películas han ido reñidas con su capacidad comercial, pero este director ha conseguido alejar de su cine este tipo de prejuicios y poner en común a todo tipo de públicos, de todas las edades, géneros y condiciones.
Con "La leyenda renace", Nolan cierra su particular visión de Batman, y lo hace de la mejor forma posible, trayéndonos a uno de los mejores villanos que hayamos podido ver en la pantalla grande en muchos años (con el permiso de Heath Ledger y su colosal Jocker), Bane, y a uno de los iconos mas importantes del universo Batman, totalmente renovado: Catwoman.
El film comienza poniendonos en antecedentes, presentando de forma exhaustiva a todos sus personajes,   sin escatimar en ningun detalle. Una vez que nos hemos adentrado en el universo de Gotham, Nolan se despoja de cualquier tipo de concesión y hace estallar el conflicto entre el bien y el mal.
Como también sucedía en "El caballero oscuro", "La leyenda renace" está ecrita de tal forma que atrapa al espectador desde el minuto uno y así hasta su espectacular y esperado desenlace. Porque si hay algo que no es, es aburrida. Casi tres horas de metraje y la acción no decae ni un solo instante, sino todo lo contrario: la trama va in crescendo hasta lograr cotas de espectacularidad que serán posibles de superar en años venideros por cualquier pelicula, sea o no de superhéroes,
Por todo esto y mucho más, "La leyenda renace" supera a "El caballero oscuro" en todos los sentidos. Aquí el conflicto moral es mayor, así como también lo es la acción, el entretenimiento y el drama de sus personajes. Estamos ante personajes atormentados, dolidos... Personajes complejos que logran mi empatía y hacen que me interese por ellos. Nunca he sido de películas de superheroes, y sin embargo Nolan ha conseguido algo de muchísimo mérito con esta trilogía: no solo me encantan, sino que me parecen el mayor ejemplo de buen cine que se va a poder ver en años.
Pero quizás hagan falta varios años para que la gente eleve a esta trilogía como la auténtica obra maestra que verdaderamente es. Porque, como he dicho y seguiré diciendo, la trilogía de "El caballero oscuro" es a las películas de superhéroes, lo que "El padrino" a las peliculas sobre la mafia. Ni más ni menos.