Wednesday, 5 September 2012
"Un dios salvaje" o de como volverse loco en el siglo XXI
Polanski se atreve con la adaptacion de una obra de teatro en su última película: "Un dios salvaje".
La historia nos habla de dos matrimonios que se reunen para hablar sobre una pelea acaecida entre sus respectivos hijos, en la que uno de ellos acabo herido al ser golpeado con la rama de un árbol, perdiendo dos dientes.
En un principio, todo parece ser de lo más normal. Ambos matrimonios conversan educadamente, intercambian opiniones, toman café entre risas corteses... pero poco a poco se empiezan a dejar ver ciertos resquemores que comienzan a salir a la superficie. Lo que habia empezado como una conversacion amistosa y agradable, empieza a convertirse en una acalorada discusion en la que ambos padres se culpan los unos a los otros, en un "tour de force" entre la pareja formada por Kate Winslet y Cristoph Waltz, y Jodie Fosteer y John C. Reilly.
Sin ser una pelicula redonda, "Un dios salvaje" me ha parecido un film más que correcto. Entretenida de principio a fin y sin un minuto de aburrimiento (además dura bastante poco, no llega a los ochenta minutos) la película nos sumerge de lleno en esa atmósfera tensa, en el hogar del matrimonio del niño "agredido". Estando la pelicula integramente rodada en ese apartamento, Polanski consigue la sensación claustrofobica y estresante a medida que la discusion va "in crescendo". Pero "Un dios salvaje" tiene un don, y es su puntiagudo e hiriente sentido del humor.
Siendo honesto, creo la pelicula no se sostendría por ningun lado sin tener en cuenta dos cosas: el humor anteriormente mencionado, y las interpretaciones del cuarteto protagonista. En primer lugar, las notas irónicas y divertidas consiguen relajarnos, hacer mas llevadero el enfrentamiento que está teniendo lugar a tiempo real delante de nosotros. Porque, pudiendo haber sido un drama sobre buenos y malos, "Un dios salvaje" termina por definirse como una comedia. Comedia dramática quizás, sí, pero comedia al fin y al cabo. Por otro lado, son las interpretaciones de Walt, Foster, Winslet y Reilly las que ensalzan esta última obra de Polanski hasta convertirla en un largometraje muy bueno, y altamente recomendable.
Al terminar de ver la película, todos sus personajes se han desnudado interiormente ante la cámara en ochenta minutos. Se han despojado de sus máscaras de "matrimonio ejemplar" y, como dice Waltz en un momento de la pelicula, han acabado sucumbiendo a las máximas de un dios salvaje. Lo que empieza siendo una conversacion formal acerca de una pelea en un parque entre dos niños, acaba poniendo al descubierto los desequilibros emocionales de estos cuatro personajes, sus miedos, sus prejuicios, hasta terminar con un magnifico plano final en el que se pone en evidencia de forma metafórica los valores del ser humano dentro de una sociedad en la que le damos importancia a verdaderas nimiedades, en vez de preocuparnos de lo que veraderamente importa.
En conclusion, "Un dios salvaje" es una buena película, que sin ser de las mejores de Polanski, me atrevo a recomendar por su punzante moraleja, y el vertiginoso entretenimiento de su narración, asi como sus espectaculares interpretaciones.
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