Thursday, 8 November 2012
Sinister: la esencia del miedo
El género de terror está de capa caída. Eso es así, y es una realidad dentro del mundo del cine que todos los cinéfilos debemos admitir sí o sí.
No es que ya no se hagan películas de terror como las de antes, sino que a día de hoy vivimos en una sociedad que se ha hecho totalmente inmune a este tipo de cine. Ya se han explotado todos los recursos, hemos visto repetirse distintas fórmulas de éxito una y otra vez sin ningún tipo de pudor o vergüenza, y al espectador ya nada le sorprende o asusta.
Por ejemplo, si vemos una película sobre fantasmas sabemos lo que va a ocurrir, o si vemos un slasher también somos capaces de anticiparnos a cada situación que se sucede ante nuestros ojos.
Salvo contadas excepciones, el cine de terror ya no da miedo. Algo que también influye en esto es que a la gente pocas cosas le asustan ya no sólo porque este sea un género explotado, sino también porque en nuestra vida cotidiana debemos enfrentarnos a cosas que dan incluso más miedo que la ficción. Lo vemos en las noticias y aún así, aún conscientes de los peligros que están ahí afuera, tampoco nos dan miedo porque nos hemos inmunizado también a la violencia, al terrorismo, a las miserias de los demás... Hemos terminado por verlo como algo normal, algo que asimilar en nuestro día a día.
Por todo esto y más cosas que segurísimo se me escapan, lo único que yo le pido al cine de terror es que me entretenga. Que por lo menos no me aburra, que me haga pasar el rato, que tenga algo que contar y que me de un par de sustos.
Y sin lugar a dudas "Sinister", la nueva creación de los productores de "Paranormal Activity" e "Insidious", lo consigue. De acuerdo, no es el culmen del género de terror a pesar de que la promoción de la película pretende que así lo creamos, pero por lo menos ofrece lo mínimo que se le puede exigir a una película de estas características: entretiene y sobresalta a partes iguales.
La historia es la de un escritor que busca publicar la novela que le cambie la vida. Para ello, decide mudarse con su familia a una casa de un pequeño pueblo en la que tuvo lugar un terrible asesinato porque cree que así, podrá inspirarse para su nueva novela.
Con esta premisa parte Scott Derrickson para contarnos su interesante historia. Aunque en un principio pueda parecer la típica historia de "casas encantadas", no se dejen engañar: "Sinister" es mucho más.
Para empezar, cuenta con un punto muy claro a su favor y es la atmósfera tan lograda que se consigue para el desarrollo de la película ya que el 99% del film transcurre en el interior de la casa, lo que crea un clima asfixiante y claustrofóbico para que la tensión vaya in crescendo fotograma a fotograma.
El uso del terror psicólogico a lo largo de toda la película también ayuda. En "Sinister" no se opta por la pirotecnia, sangre y demás recursos innecesarios tan a la orden del día en las películas de miedo, sino que el director prefiere hacer uso de un terror más clásico, de sugerir en vez de enseñar, de que seamos nosotros los que imaginemos que diablos está ocurriendo en esa casa maldita. Y eso es lo que de verdad da miedo de la película, que respira realidad por los cuatro costados y consigue que, gracias a la maestría con que esta rodada y la atmósfera que consigue, nos metamos de lleno en la piel de su protagonista, un Ethan Hawke en estado de gracia y que lleva consigo todo el peso de la película.
Al finalizar el metraje, es cierto que el miedo y todas las sensaciones que el film haya podido transmitir desaparecen. No deja poso. No es una película que nos vaya a producir pesadillas cuando lleguemos a casa.
Pero cumple con su cometido: entretiene durante las casi dos horas que dura, y encima tiene gran cantidad de momentos de angustia y sobresaltos. Dicho de otra forma, la película da miedo, lo reconozco. Y mal rollo, mucho mal rollo (el que haya visto la película y sus demoníacas cintas de Super 8 sabrá a lo que me refiero) y precisamente por eso me doy por satisfecho.
Como ya dije anteriormente, el cine de terror está de capa caída y por ello mismo se agradece que haya algún director como Derrickson que tenga la valentía de dar la vuelta a todo lo que conocemos sobre "casas encantadas" y nos entregue un material tan a la altura como el de "Sinister". Una película de miedo que por fin da miedo.
Pero, señoras y señores, aún así no se dejen engañar ya que "Sinister" es ni más ni menos que una casa del terror, un tren de la bruja, y así es como debe ser entendida para poder disfrutar de ella: da miedo mientras la estás viendo, pero al salir de la sala se olvida con la misma facilidad con la que se ve.
Aún así, con todos sus defectos, es totalmente recomendable para aquellos valientes que se atrevan con ella. En los tiempos que corren para este tipo de cine, el resultado será muy satisfactorio, créanme.
Monday, 5 November 2012
Los Miserables. Estreno 25 de Diciembre
Nueva adaptación de la novela homónima de Victor
Hugo. El expresidiario Jean Valjean (Hugh Jackman) es perseguido durante
décadas por el despiadado policía Javert (Russell Crowe). Cuando Valjean accede
a cuidar a Cosette, la joven hija de Fantine (Anne Hathaway), sus vidas
cambiarán para siempre.
Tuesday, 30 October 2012
"El periodismo es un pozo sin fondo, y yo estoy dispuesta a seguir bajando"

Mercedes Milá lleva
ejerciendo su labor periodística desde 1974. Ha colaborado en prensa deportiva,
en radio y en televisión. Desde el año 2000 presenta el reality show Gran Hermano, labor que compagina desde
2004 con el programa de investigación Diario
de… A sus 61 años, sigue teniendo muy claro que su sitio está en el mundo
del periodismo, y, como ella misma indica, espera que esto siga siendo así por
mucho tiempo.
PREGUNTA- Teniendo
en cuenta los tiempos que corren… ¿Cree que es posible realizar un periodismo
imparcial y objetivo?
RESPUESTA- Lo que vale
es la tendencia. Si tu trabajo es creíble, constatable, la gente te leerá. Si
engañas, si no intentas la objetividad, si no tiendes hacia ella, se alejarán.
Sí creo que hay medios que lo intentan, que buscan la imparcialidad y son esos
los que sigo. Cuando ves el plumero de la ideología o del poder, ya no te crees
nada.
P- Los
periodistas tienen la capacidad de dar voz a todo lo que ocurre. Ahora más que
nunca, ante la dureza de medidas políticas que a muchos afectan directamente
¿es capaz el periodismo de cambiar algo de lo que está sucediendo en nuestro
país?
R- Sí, creo que
la presión desde los medios puede cambiar muchas cosas. Además ahora tenemos
las redes sociales y esas, aunque parecía imposible, han hecho tambalear a los
poderosos.
P- La
libertad de expresión es una de las claves fundamentales dentro de esta
profesión pero, centrándonos en el marco español, ¿Es realmente posible ejercer
un periodismo libre y sin poner en peligro nuestro empleo?
R- Es triste
comprobar que no siempre podemos ejercer nuestro oficio con libertad. Es cierto
que nos la jugamos y que hay cola para ocupar el lugar que quede libre. Eso es
peligroso porque hacemos una sociedad de gente acobardada que llegados a un
punto, explota. Si miro hacia atrás, si miro a los años en que empecé a
trabajar en periodismo, me siento fuerte y tengo plena confianza en que lo que
ahora vivimos es libertad aunque existan esos peligros de los que hablamos. No
hay que bajar la guardia jamás.
P- Vamos a
ilustrar todo esto con un caso muy cercano: ¿Considera la destitución de Ana
Pastor un ataque contra el periodismo y la libertad de expresión?
R- Sí, así lo
considero y es más: el nuevo director de los Servicios Informativos de RTVE
miente cuando dice que ella se fue porque quiso, que él le había ofrecido un
programa de entrevistas. No entiendo porque lo hace pero miente. La fortuna que
tenemos es que Ana Pastor ha sido contratada por otra cadena y podremos seguir
disfrutando de su trabajo excelente.
P- ¿Alguna
vez ha tenido dificultades a la hora de dar una información o, en definitiva,
ejercer su labor periodística con normalidad, por motivos políticos o
simplemente de ideales?
R- A lo largo
de más de 30 años he conocido muchos momentos difíciles. Ya te he dicho antes
que si miro atrás, veo la época del fascismo en mi país y recuerdo vivamente la
falta de libertad para poder trabajar como se debería. Desde la muerte de
Franco no he sabido lo que es censura en mi trabajo. Sé que he sido afortunada.
P- ¿El
periodismo actual ha perdido parte de su responsabilidad social, en favor de
otros valores?
R- El
periodismo actual es tan amplio que no creo que podamos generalizar sobre él.
Al contrario de lo que tu afirmas creo que muchos periodistas, muchos medios,
han logrado aumentar su responsabilidad social y ser vehículo de quejas y
malestares. Nosotros en “Diario de...”, en Cuatro, recibimos más de 300 mails
semanales en la redacción de personas que quieren denunciar atropellos o
injusticias. Es imposible llegar a todos pero intentamos ayudar a los que
podemos. Nuestro trabajo tiene, para mí, una vertiente social útil y somos muy
conscientes de que esa responsabilidad nos obliga a ser rigurosos y serios. Yo
soy optimista.
P- Muchos
licenciados, ya sea en periodismo o en cualquier otra carrera, están optando
por marcharse fuera de este país. En su opinión, ¿Qué futuro laboral
tienen los que decidan quedarse en
España?
R- No lo sé.
Tampoco me parece mal optar por salir de tu país y buscar trabajo fuera. Lo
hicieron nuestros padres y lo han hecho muchos ciudadanos de otros países
viniendo al nuestro.
P- En
algunas universidades públicas de Madrid, estamos viendo despidos de
profesores, subida de tasas, recortes y medidas exageradas. Mi pregunta en este
caso es: ¿Qué consejo nos daría a todos los estudiantes que tenemos el arma del
periodismo para denunciar esta situación?
R- Si tenéis un
medio que os lo publique, denunciadlo.
P- ¿Qué ha
supuesto en su vida esta profesión, qué le ha aportado tanto bueno como malo, y
cómo le ha marcado su carrera a lo largo
de estos años?
R- No sabía que
tenía una vocación tan clara hasta que empecé mis estudios. Jamás pensé en ser
periodista cuando estudiaba el bachillerato. El flechazo llegó en las primeras
semanas de la carrera y estoy convencida de que fue gracias a los profesores
que nos impartían las clases. Ser periodista me ha dado la oportunidad de
aprender, de aprender mucho. He conocido a cientos de personas que nunca
habrían pasado por mi vida si no fuera por este oficio. He logrado responder a
muchas de las curiosidades que siempre tuve. He sabido lo que es la impotencia
y la tristeza. El periodismo es un pozo sin fondo y yo estoy dispuesta a seguir
bajando.
P- ¿Qué consejo daría a quienes como yo
quieran dedicarse al periodismo, qué nos puede
servir para conseguir nuestro propósito?
R- Muchos
estudiantes de periodismo me hacéis esta pregunta, una pregunta que,
seguramente, yo hice cuando estudiaba. Lo que a mí me ha servido ha sido estar
siempre preparada a arrimar el hombro, a buscar una documentación que ayudara a
realizar a otro una entrevista. He comprendido que los libros, la lectura son
fundamentales para estar mejor preparado. He comprobado hasta qué punto es útil
hablar idiomas y sobre todos ellos, el inglés. El periodismo es producto de la
curiosidad y solo se puede hacer bien si se es riguroso. En algunos momentos de
mi vida estuve cerca de tirar la toalla por no encontrar trabajo pero aguanté y
aquí he llegado. Eso recomiendo: prepararse bien, dejar la frivolidad de lado y
no dar nada por hecho.
Saturday, 27 October 2012
TELERREALIDAD
El concepto “reality show” llega a España
El auge de los
reality shows llegaron a nuestro país con la llegada del nuevo milenio. Desde
entonces, han sido innumerables los distintos formatos de telerrealidad que han
ido desfilando por nuestras pantallas, con mejor o peor índice de audiencia.
Justo en el año 2000 se estrenaba en España el primer reality show patrio, y el
más importante hasta la fecha: Gran Hermano.
En un principio, se
vendió a Telecinco el formato como un experimento sociológico que nunca jamás
se había hecho en España y que consistía en reunir a una serie de desconocidos
en una casa, durante casi tres meses, sin televisión, lavadora, lavavajillas y,
en definitiva, ningún tipo de aparato eléctrico. Ese era el principal gancho
que poseía el programa: ver como un grupo de personas era capaz de convivir sin
ninguna noticia del exterior, y sin aparatos eléctricos que les facilitasen el
día a día. Pero, con el tiempo, se demostró que lo que de verdad llamaba la
atención de Gran Hermano no era eso, sino la convivencia entre los distintos
miembros de la casa. Discusiones, gritos, peleas, amores, líos de una noche,
traiciones, amistades, reconciliaciones… fue lo que hizo que la audiencia
española se enganchase de forma irremediable al nuevo concurso que Zeppelin
producía para Telecinco. Y tras el éxito de su primera edición, llegaron las
siguientes y así año tras año, hasta llegar a su edición número trece este año
2012. De forma inesperada, los concursantes que habían participado en el
programa se convirtieron, para bien o para mal, en personajes televisivos de
gran actualidad y toda España les conocía. A partir de ese momento, miles de
personas desearon entrar en el programa o bien para vivir la experiencia, o
bien para saltar a la fama. Esto lo podemos ejemplificar perfectamente en el
caso de Aristidín, concursante de la
última edición de Gran Hermano que pagó 60000 euros por entrar a concursar en
el programa.
Gran Hermano fue el
concurso pionero en lo que a reality shows se refiere, dentro de España. Tras
él vendrían multitud de formatos diferentes pero con la misma esencia: la
telerrealidad como bandera. Irrumpieron en la pequeña pantalla programas como
La isla de los famosos, Operación Triunfo, Hotel Glamour, Supervivientes, El
Bus o La Granja. Y todos compartían las mismas similitudes con el reality
“madre”: un grupo de individuos que no se conocían con anterioridad,
conviviendo juntos, y grabados las 24 horas del día.
Pero pronto el
factor novedad desapareció, y muchos telespectadores comenzaron a ver en este
tipo de programas nada más que vulgaridad, discusiones, gritos y, en
definitiva, la utilización de los sentimientos y emociones de los participantes
como forma de vender espectáculo. Precisamente por esto, los realitys entraron
a formar parte de lo que muchos llamaban “telebasura”. Entonces, ¿Qué son
realmente los reality shows? ¿Experimentos sociológicos? ¿O simple
telebasura? Para dar respuesta a estos planteamientos, tendríamos que entender
que es exactamente la telebasura y porque los reality shows podrían entrar a
formar parte de este conjunto.
La “telebasura” asociada a los reality shows
La telebasura
propiamente dicha comenzó en EEUU. Hacia la década de los ochenta, las
televisiones norteamericanas optaron por incluir en su parrilla televisiva una
serie de espacios cuya temática giraba en torno al morbo y la violencia, con
costes que resultaban muy económicos. Esto se aplicó también a los informativos,
que optaron por incluir una mayor cantidad de imágenes violentas. A partir de
aquí, comienzan a surgir no sólo una nueva forma de hacer televisión, sino
también prensa, ya que los periódicos y las revistas adoptaron estas nuevas
tendencias que impregnaban la televisión. La pequeña pantalla comenzó a
llenarse cada vez más de este tipo de programación, que hacía que la gente se
preguntase si lo que estaba viendo era la realidad, o por el contrario era una
nueva forma de vender la realidad que las cadenas se inventaban. Poco a poco,
esto se fue exportando a otros países. Dentro de la denominada “telebasura” los
primeros programas de éxito que comenzaron a generalizarse fueron los “talk –
shows”, antecedente directo de los llamados reality shows. Aquí en España, un
ejemplo de “talk – show” lo tenemos en “De tú a tú” o “El diario de Patricia”,
ambos emitidos por la cadena Antena 3. Con el tiempo, los talk – shows cada vez
han ido degenerando más, hasta ser criticados por gran parte de la sociedad,
que se asombran de ver como la televisión utiliza las desgracias ajenas para ganar dinero a su
costa. En 1995, una investigación publicada por el “New York Post” ponía en
evidencia la naturaleza de los talk – shows en EEUU, lugar de origen de los
mismos, por utilizar a actores que se encargaban de interpretar las distintas
situaciones que iban sucediendo a lo largo del programa.
En España, el inicio
de la telebasura lo encontramos a principios de los años noventa, y tienen su
origen en las cadenas privadas. Poco a poco, fueron generalizándose hasta
convertirse en todo un éxito. Según Elisa Chuliá, socióloga de la comunicación, “ver la vida de los otros nos conforta. Si es
mejor, nos identificamos con ellos, y si es peor, nos alegramos de no estar tan
mal. Es un eficaz sedante para la sociedad”. Sin embargo, para el catedrático
de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de
Madrid Manuel Núlez Encabo, “no se puede afirmar con un mínimo de rigor que la
telebasura responda a la demanda de los ciudadanos, ya que previamente desde
las cadenas de televisión se han fomentado los elementos básicos para que
existan telespectadores “encadenados””.
El Consejo
Audiovisual de Cataluña publicó un informe titulado “Consideraciones sobre la
telebasura”, en el que señala que “telebasura” es un conjunto de modalidades
televisivas y no un género televisivo específico. Lo que crítica no es un
género de televisión, sino más bien un tipo de televisión degradante en la que
no se tiene en consideración ningún valor fundamental de la persona, y haciendo
uso de un lenguaje repleto de palabras mal sonantes, gritos, y grosería.
Por tanto, el
nacimiento en España de los reality shows y, hablando en líneas generales, de
lo que muchos denominan “telebasura”, lo encontramos con el surgimiento de las
cadenas privadas en el panorama televisivo. El impulso definitivo que hizo
posible el nacimiento de estas cadenas privadas tuvo lugar en el momento en que
el Congreso de los Diputados aprobó el 14 de Abril de 1988 la Ley de televisión
privada, publicada en el BOE el 5 de Mayo. Gracias a esto, el 25 de agosto de
1989, el Consejo de Ministros asignó las tres concesiones administrativas
necesarias que salieron a concurso, con una validez de diez años
renovables, a Antena 3, Telecinco y
Canal +.
En los años 90,
apenas se aprecian grandes diferencias entre lo que se emite en la televisión
pública, y en la privada. Por eso, a
partir de este momento la televisión se empieza a entender como un negocio y
los canales se lanzan a competir entre ellos con sus diferentes programas, en
busca de la mayor audiencia. Todos estos cambios, marcaron el inicio de una
etapa histórica totalmente nueva en la televisión española, en donde se incluye
el boom del reality show (al que también podemos referirnos como reality game)
desencadenado, como ya dijimos anteriormente, por el estreno de Gran Hermano.
Gran Hermano supuso
para la televisión en España una renovación nunca vista hasta entonces de las
estrategias de producción y programación de las cadenas durante los años
posteriores. El reality destacó durante los primeros años del 2000 por ser el
género estrella en las televisiones privadas, junto con el reality game, que se
puede definir como una combinación del reality show (hasta ese momento los
reality show lo conformaban los talk shows) con el concurso.
El reality show nace
de la combinación de dos tipos de programa: los de variedades, y los del género
informativo. Antes de la llegada de Gran Hermano, el reality de más éxito en
nuestro país, y también de los más criticados, fue ¿Quién sabe dónde?, programa
que lideró el ranking de programas más vistos.
Desde que el 23 de
abril de 2000 Telecinco estrenó la
primera edición de Gran Hermano, toda su oferta televisiva se centró en este
formato. Gran Hermano era una adaptación de un polémico formato holandés
llamado Big Brother, inspirado en la historia que George Orwell plasmaba en su
obra 1984, en la que un “Gran Hermano” vigilaba mediante videocámaras los
movimientos de los ciudadanos, carentes de verdadera libertad en una sociedad
férreamente controlada.
La realización de
este primer reality propiamente dicho, resultaba muy compleja, ya que era
necesario un trabajo continuo de veinticuatro horas. Al igual que cualquier
ficción televisiva estructurada en capítulos, Gran Hermano exigía la narración
de una historia, protagonizada por unos personajes y compuesta por una serie de
tramas entrelazadas. Al poco de emitirse en España, el programa condicionó toda
la oferta de Telecinco y la de la competencia. La primera edición se saldó con
un 49,3% de share y 8.356.000 espectadores. Telecinco siguió apostando
temporada tras temporada por diferentes reality games, y además de Gran
Hermano, pasaron por la cadena otros como Gran Hermano VIP, Hotel Glamour o La
casa de tu vida.
Quedó así abierta la
puerta a los reality show en televisión, y las diferentes cadenas no dudaron ni
un solo instante en subirse al carro de estos exitosos formatos y crear los
suyos propios siguiendo la línea de Gran Hermano. Algunos de los realitys más
conocidos que hemos podido ver son los ya mencionados Hotel Glamour, La Granja,
La isla de los famosos u Operación Triunfo. Pero, con mayor o menor éxito, en
nuestro país se han producido infinidad de formatos de telerrealidad: Confianza
Ciega, Factor X, Popstars, Perdidos en la tribu, Billete a Brasil, Acorralados,
Fama, Mujeres y Hombres y Viceversa, y un largo etc…
Cómo son vistos los reality shows por la sociedad
Con el tiempo, la
crítica a este tipo de formatos no se hizo esperar. Lo que en un principio
fueron siendo concursos de convivencia, con el tiempo fueron adaptándose a los
gustos y las exigencias de un tipo de espectadores que demandaban cada vez más
morbo en la televisión. Como las productoras de este tipo de programas sabía
qué era lo que generaba audiencia, fueron ajustando los procesos de selección
de sus castings eligiendo a un tipo de perfil cada vez más afín a lo que antes
utilizábamos para definir la telebasura: gente vulgar, chillona, de bajo nivel
cultural y sin tapujos a la hora de discutir a voces o mantener relaciones
sexuales delante de toda España. Poco a poco, Gran Hermano y con él el resto de
reality shows, fueron alejándose del experimento social que pretendían ser en
televisión, y acercándose cada vez más a lo que muchos definían como
“telebasura”. Pero lo que de verdad preocupa a los estudiosos de estas ramas de
la comunicación, como María del Mar López Talavera o Julia Bordonado Bermejo,
es que este tipo de programas supere más del 60% de la programación televisiva
en prime time.
A día de hoy, este
tipo de formatos acaparan más críticas negativas que positivas por todo lo
dicho anteriormente. Se dice de ellos que son un mal ejemplo para la sociedad y
que solo sirven para alimentar el morbo entre otras muchas cosas. El ejemplo más
cercano lo tenemos en el reality que la cadena MTV estrenó el domingo 14, con
un gran éxito de audiencia: “Gandía Shore”. El programa cuenta las peripecias
de ocho jóvenes de vacaciones en Gandía, que viven de forma desinhibida y sin
ningún tipo de prejuicios, mostrando ante las cámaras sus noches de fiesta,
alcohol, relaciones sexuales entre ellos y con desconocidos, peleas, amor… El
programa es una adaptación del reality norteamericano “Jersey Shore” (de gran
éxito internacional, a la par que criticado) y lleva acaparando polémica desde
su primer día de grabación, al agredir una de las participantes a una ánonima. Dos
días después de su estreno, la Asociación de Consumidores de Medios
Audiovisuales ya ha pedido a los anunciantes que boicoteen el programa por la
imagen que da de los jóvenes, promoviendo hábitos poco saludables, sexo y
actitudes machistas que denigran. Sea como sea, el programa se saldó con un 21%
de share, toda una proeza para un canal minoritario como MTV.
Los reality shows vistos por algunos de sus protagonistas:
Ahora toca conocer
cómo son verdaderamente los reality shows desde dentro, y como lo viven sus
protagonistas. Porque, si hay algo que todos nos hemos preguntado alguna vez,
es cómo continua la vida después de un reality. Algunos se hacen famosos y
pasan a ser colaboradores de algún tipo de programa del corazón, otros caen en
el olvido de forma involuntaria mientras que otros, prefieren mantenerse en el
anonimato voluntariamente. Además, también están aquellos a los que la
incorporación a su vida diaria es más complicada de lo que habían previsto por
el hecho de haber participado en un programa de esta índole.
Para Berta Renedo,
ex – concursante de Gran Hermano 12 + 1, la experiencia en el concurso de
Telecinco se ha quedado en eso, una experiencia más que le ha hecho aprender a
conocer aspectos de sí misma que ni conocía. Reconoce que no le ha cambiado la
vida en lo más mínimo y que ella sigue con la vida que tenía antes de entrar en
el programa. Pero lo que llama especialmente la atención, es la posibilidad que
ella plantea de que en el programa exista tongo. En Gran Hermano, siempre se ha
rumoreado sobre esa posibilidad, que no hacía sino restar aún más credibilidad
al programa. Berta ha reconocido que en Gran Hermano, como en cualquier otro
programa de televisión, se tocan los resultados en función de la audiencia que,
al fin y al cabo, es lo que se busca en cualquier programa televisivo.
Lo mismo opina
Veronica Crespo, compañera de Berta Renedo en el programa, afirmando que
después de todo lo que ha visto dentro de la casa y fuera, no le sorprendería
lo más mínimo que hubiese tongo y, es más, ella misma así lo cree. Para ella,
al contrario que para Berta Renedo, el programa le ha dado mas cosas negativas
que positivas. Confesó haber entrado dentro del concurso en busca de dinero,
pero no de fama, ya que su relación con el programa iba a limitarse a lo que
hiciese dentro del concurso y siempre se negó a vender su vida una vez que
hubiese salido de la casa. Al contrario de lo que pensaba antes de entrar, Gran
Hermano le ha hecho perder más dinero del que esperaba ganar, y reconoce que
una vez se termina el programa se cierran más puertas de las que se abren.
Ellas son dos
concursantes de una edición de Gran Hermano ya finalizada, pero sus opiniones
coinciden con lo que muchos ex – concursantes han dicho del programa una vez
que este ha finalizado. Y es que, para muchos de ellos, la vida después de Gran
Hermano no es fácil. Esto se debe a la relación directa que se establece entre
el programa y la telebasura. Aunque mucha gente ve el programa, éste sigue
viéndose con malos ojos por gran parte de la sociedad, y precisamente por eso
incorporarse a la vida diaria después de haber estado en el programa no ha
resultado fácil para muchos de ellos. A nosotros nos lo ha dicho Berta Renedo y
Verónica Crespo, pero en televisión lo han dicho gran parte de los concursantes
que han pasado por la casa.
Por otro lado,
también pudimos hablar con Abraham, participante del nuevo reality de MTV que
anteriormente mencionábamos, “Gandía Shore”. Al contrario que Verónica y Berta,
Abraham aún no sabe lo que es la vida después de “Gandía Shore”. El programa
aún se está emitiendo y, dado su éxito, seguramente renueve para una segunda
temporada. Llevan dos episodios, pero ya cuenta con mas de 22.000 seguidores en
twitter. Para él, la fama acaba de empezar y todavía no sabe que le puede
deparar. Él está tranquilo y no tiene miedo al que dirán, a pesar del tipo de
programa al que ha entrado. Afirma que en “Gandía Shore” no hay ningún guión y
que todo lo que vamos a poder ver, es real al cien por cien. Para él, de
momento la experiencia ha sido más que positiva y estaría dispuesto a repetirla
cuando sea. Pero aún no sabe hasta que punto va a cambiarle la vida haber
entrado dentro del programa, ya que su fama aún está floreciendo.
Visto esto… ¿Qué es
realmente un reality show? ¿Un arriesgadísimo experimento social-televisivo?
¿Simple telebasura? Lo que está claro, es que aún a día de hoy, y doce años
después del estreno del primer reality show patrio, la polémica aún continúa
girando alrededor de este tipo de formatos, levantando tanto odio como pasiones
a partes iguales. Hay quien opina que deberían desaparecer por todo lo que
suponen, mientras que otros desean su permanencia en antena por mostrar al ser
humano tal y como es. ¿Quién lleva entonces razón? Probablemente los dos, o
ninguno. Pero si hay una cosa que está clara, es que mientras este tipo de
producciones continúen cosechando las audiencias millonarias que consiguen
semana tras semana, permanecerán en antena el tiempo que sea necesario, hasta que
el público diga “basta”. Porque, al fin y al cabo, en televisión es la
audiencia la que tiene la última palabra.
Wednesday, 24 October 2012
Comienza la conquista en "Terra de bloggers"
El día se acerca. Es hora de llevar a cabo la conquista de uno de los reinos más importantes de la blogosfera. Se trata de una isla aún por descubrir, y a la que sin duda muchos barcos están dispuestos a zarpar en las próximas semanas para alzarse con el codiciado premio: ni más ni menos que poder escribir durante un año en el prestigioso portal español de Terra.
No, señoras y señores, no me he vuelto loco aunque pueda parecerlo. Hablo de la novedosa propuesta que Terra ha lanzado para todos aquellos bloggers que quieran formar parte de su equipo durante el próximo año 2013.
Se trata de "Terra de bloggers", una reinvención jamás hecha en el territorio de la comunicación, y en el que el portal de noticias seleccionará a los mejores bloggers a través de un original proceso de selección dividido en tres fases. Los cuatro ganadores, pasarán a ser colaboradores remunerados durante todo el año 2013.
Cuatro ganadores, cuatro secciones: deportes, entretenimiento, estilo de vida y actualidad. Cada sección es un reino aún por conquistar para todos aquellos intrépidos blogueros que se atrevan a formar parte de está fantástica aventura por cuyo premio final, estoy seguro, lucharemos con uñas y dientes para que gane el mejor.
Fue ayer justo cuando descubrí "Terra de bloggers", y no he dudado lo más mínimo en embarcarme hacía esta travesía en busca de mi isla, que ya tiene nombre propio: "Fun Island". Ese es mi destino, y hacia donde navegaré en las próximas semanas.
Me encontraré con obstáculos durante el camino, eso es algo de lo que estoy convencido y que desde luego no podré evitar. Pero si hay algo de lo que sí estoy seguro, es que lucharé hasta el final por conquistar esa isla que, aún estando muy lejos, desde aquí puedo divisar.
Espero que la suerte me acompañe. Hoy, 24 de octubre, comienza mi aventura.
Tuesday, 23 October 2012
Imposible no cabrearse
Sin embargo, y bajo mi humilde punto de vista, estamos ante el mayor chasco que el cine español nos ha dejado recientemente. Vale, sí... es española y para muchos ni si quiera lo parece, tiene unos efectos especiales que quitan el aliento... ¡Y actúan en ella Naomi Watts y Ewan Mcgregor! Independientemente de todo esto (que parece ser que es lo único por lo que se esta juzgando a "Lo imposible") la película está totalmente vacía de contenido, no me emociona lo que Bayona muestra en la gran pantalla y, lo que es más irritante aún, se esfuerza fotograma a fotograma en arrancar la lágrima fácil al espectador poniendo música pastelosa y blandengue a todo trapo.
Tengo que reconocer que "Lo imposible" no es una película pésima ni mucho menos. Pero está lejos de ser la obra maestra que nos están intentando meter por los ojos de forma descarada y vergonzosa.
Basada en hechos reales, esta es la historia de una familia que lucha por sobrevivir tras vivir en sus propias carnes el desgraciado tsunami que arrasó el sudeste asiático en 2004. El problema comienza cuando Bayona pasa por alto el hecho de que, como espectadores, lo primero que debemos hacer es conectar con la familia, conocerles y dedicar al menos unos minutos a profundizar sobre ellos. Pero el director prefiere saltarse este paso y nos presenta a unos personajes planos, estereotipados y con un guión plagado de tópicos y lugares comunes. Digamos que se ha optado por la vía fácil y se ha hecho un batiburrillo de todo lo que gusta en el cine de Hollywood para venderlo al extranjero bajo la firma española, en lo que parece un ejercicio por demostrar que "aquí tambien sabemos hacer buen cine" (aunque mi concepto de buen cine discrepe por completo del que tiene el señor Bayona).
De este modo, se recurre a lo fácil: gente llorando a cada secuencia y música que de pena. Mucha música que de pena para hacer llorar al personal. Y así tenemos la fórmula mágica de "Lo imposible". La historia, el guión o los personajes son lo de menos.
Eso sí, la fotografía y, como decía anteriormente, los efectos visuales, son de diez. Y reconozco que durante la recreación del tsunami sentí verdadera angustia. Porque lo mejor de "Lo imposible" está en su primera media hora. Es lo primero y lo único que se debe ver de esta película porque el resto se lo pueden ahorrar.
Básicamente, J.A Bayona ha firmado una película hecha para gustar a las masas. Para espectadores que, por el simple hecho de que ataquen sus conductos lagrimales con recursos de parvulario, consideran que han visto una buena película. A mí sin embargo, me parece que he visto una película tramposa por el uso que se hace la música y de la historia, facilona, muy simple, y sobre todo estúpidamente comercial.
Lo siento, pero cosas como estas me cabrean. Me cabrea que un director quiera llevarse unos cuantos millones de euros a su bolsillo riéndose del espectador y tratándolo como si fuese tonto.
No me creo esta película, no me emociona y tampoco me involucro con sus personajes porque ni siquiera se molestan en presentárnoslos.
En conclusión, por todo lo dicho anteriormente es por lo que considero que esta película es el chasco del año. Habrá gente que la idolatre y vea en ella virtudes que no tiene. Como digo siempre, el cine como todo en la vida es cuestión de gustos. Pero yo tengo muy claro que "lo imposible" realmente, es que esta película pueda ser tomada en serio. Mal Bayona, muy muy mal.
Monday, 15 October 2012
Entrevista a Abraham, de Gandia Shore
La próxima semana se publica en la revista InMagazine el reportaje titulado "Telerrealidad". Pero, antes de publicarlo en la revista, quisiera adelantar por aquí una de las entrevistas que he realizado para llevar a cabo dicho proyecto, y que se incluirá en el reportaje final. Él es Abraham, participante del nuevo reality de MTV "Gandía Shore". Hoy he tenido la oportunidad de conversar con él, y nos ha hablado sobre lo que ha supuesto para él su paso por el programa, sus expectativas de futuro y lo que ha sido la experiencia "Gandía Shore", entre otras cosas. Aquí os dejo por adelantado la entrevista:
¿Qué fue lo que te impulsó para decidirte a entrar dentro de un reality show?
¿Qué fue lo que te impulsó para decidirte a entrar dentro de un reality show?
Básicamente, lo que me impulsó para entrar dentro de
“Gandia Shore” fue la búsqueda de nuevas experiencias, y cambiar de rutina.
¿No
tenías miedo al “que dirán” antes de entrar dentro del programa?
Si, eso siempre se tiene, sobre todo teniendo en
cuenta que es un programa polémico. Pero al final cada uno queda como lo que es
realmente y yo he actuado tal y como soy.
¿Qué
crees que es lo que va a gustar a la audiencia
de Gandia Shore?
Sobre todo, lo que más va a gustar a la audiencia es
que somos gente autentica, risueña, y sobre todo graciosos.
Gandía
Shore es una adaptación de Jersey Shore, programa en el que sus participantes,
salen de fiesta, tienen líos de una noche y viven con una actitud desinhibida y
sin prejuicios. ¿Crees que esto podría perjudicar a tu reputación de cara a un
futuro?
Nunca se sabe, está claro que si tienes una actitud
algo más peculiar como alguno de los compañeros, pues puede que en un futuro te
perjudique, pero yo estoy tranquilo y muy seguro de mi mismo.
¿Cómo
crees que va a cambiar tu vida ahora que ha empezado a emitirse Gandía Shore?
Todavía no tengo ni idea de como me va a ir, está
claro que algo me va a cambiar porque he pasado de ser un anónimo a alguien
famoso, pero de momento sigo con mi vida normal y no te puedo decir hasta que punto
me va a cambiar la vida
¿Te
preocupa lo que puedan decir de ti familiares, amigos o conocidos por lo que
vean en el programa?
Mi familia me conoce muy bien, saben que soy muy
normal y me han apoyado en todo momento, diciéndome que vaya al programa y que
sea yo mismo.
¿Cómo
es la convivencia durante tanto tiempo con gente a la que en un principio ni
conoces?
La convivencia es dura, y más aun con siete personas
a las que no conoces de nada y cada uno tiene una forma de ser muy peculiar y
alguna muy dura. Es difícil pero la verdad que luego te das cuenta que cada uno
tiene su corazón, a pesar de las diferencias.
En
los realitys se cuestiona siempre la veracidad de lo que estamos viendo. ¿Es
real todo lo que vamos a ver en Gandía Shore, o por el contrario se hace uso de
un guion dentro del programa?
Para nada hay un guion ni nadie que nos diga que hacer.
No hemos tenido contacto con nadie, solo con la productora Magnolia que me paso
una nota una vez porque estaba malo, para poder ir a la farmacia o al médico ya
que cuando salimos de casa tenemos que avisar unos diez minutos antes, para que
el equipo y las cámaras se preparen.
¿Cómo
resumirías la experiencia en “Gandía Shore”? ¿Qué te ha aportado?
Pensaba que no, pero he aprendido mucho. Nunca había pensado que podría relacionarme
con un tipo de gente como algunos de mis compañeros y aunque alguna sea una "choni" o alguno un "macarra", todos tienen corazón y a la hora de la verdad te das
cuenta que son buenas persona.
¿Estarías
dispuesto a repetir si MTV renovase por una segunda temporada?
Si, la experiencia ha sido buenísima y estoy
deseando poder repetirla.
¿Por
qué crees que en los últimos años se ha venido experimentando cierto gusto por
este tipo de programas? ¿Qué crees que es lo que aporta a los espectadores?
Les permite ver el estilo de vida de unos jóvenes
con los que mucha gente se identificará y mucha gente no. Hay un noventa por
ciento de jóvenes que se siente identificado porque no hacemos nada que los
jóvenes no hagan. Salir de fiesta, ligar con chicas y, sobre todo, divertirnos.
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